Mario Marcote, el violador del servicio de informaciones de Rosario, que los diputados de LLA visitaron en la cárcel

Este martes se viralizó una foto que muestra a los seis diputados de La Libertad Avanza posando junto a los trece genocidas que visitaron en el penal de Ezeiza el pasado 11 de julio. Sobre todos los presos pesan condenas perpetuas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura: secuestros, torturas, violaciones, asesinatos y desapariciones de personas.

Uno de los más conocidos es Alfredo Astiz, porque fue el oficial de la Armada que se infiltró en Madres de Plaza de Mayo y permitió el secuestro, tortura y asesinato en los vuelos de la muerte de Azucena Villaflor, y las monjas francesas Leoni Duquet y Alice Domon, entre varias más.

Pero en la foto también se ve a uno que es conocido por sus crímenes en Rosario: Mario “el Cura” Marcote. Fue oficial de la Policía de Santa Fe y formó parte de la patota liderada por el jefe de Policía de ese momento, Agustín Feced, que operó en el Servicio de Informaciones, ubicado en la esquina de Dorrego y San Lorenzo.

Esa esquina, entre 1976 y 1979, se convirtió en el centro clandestino de detención más grande de la Provincia de Santa Fe por la cantidad de víctimas que pasaron por ahí, se estima que más de dos mil. Marcote además de secuestrar, torturar y matar, violaba a las mujeres secuestradas: de hecho la primera condena que tuvo la ciudad por este tipo de delitos fue contra él y Rubén “el Ciego” Lo Fiego en mayo de 2020.

Fue un hito. Fue gracias al testimonio de sobrevivientes que lo denuncian desde su liberación y el regreso a la democracia en los ochenta. Lo denunciaron ante la Conadep (Comisión Nacional por la Desaparición de Personas) y luego desde que se reanudaron las causas en 2006. Pero había una traba jurídica: hasta ese momento las denuncias por violaciones y abusos sexuales se tomaban como una forma más de tortura, no se distinguían como otro tipo de delito.

Fue a partir de 2010 por una condena en Mar del Plata, que la Justicia empezó a acoger esos testimonios y hacerse cargo de la demanda colectiva: desde entonces se consideran a los delitos sexuales como autónomos de otro tipo de tormentos. Los Tribunales Federales de Rosario lo hicieron por primera vez en la tercera y cuarta elevación de la megacausa Feced en mayo de 2020.

Lo que se expone en los juicios de todo el país es que este tipo de crímenes no eran aislados, sino una práctica sistemática en todos los centros clandestinos de detención. Y, además, un tipo de violencia específica contra las mujeres secuestradas.

En Rosario, los testigos que declararon en Feced coincidieron en que Marcote era el “encargado” de las violaciones en el ex SI y, además, lo recordaron como un fanático religioso.

“El Cura” nunca admitió los crímenes, de hecho declaró cosas como esta: “La violencia que se ve en el programa Policías en acción nunca la vi en el Servicio de Informaciones, nunca forzamos una puerta sino que sólo se intimidaba la salida de las casas, por medio de un megáfono”.

Estas son las condenas que pesan sobre el represor rosarino que recibió la visita de los legisladores libertarios: en 2022 a 17 años de prisión en el juicio Folch; en 2012 a 25 años de prisión en 2012 en el juicio Feced; y en 2020 a prisión perpetua en las últimas elevaciones de la causa Feced.(El Ciudadano)

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