EE.UU: Otra mujer acusa de agresión sexual a Brett Kavanaugh, candidato de Trump al Tribunal Supremo

Las posibilidades de que Brett Kavanaugh sea confirmado como juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos sufrieron anoche un severo golpe. Las acusaciones de agresión sexual contra el candidato de Donald Trump se acumulan. Después de que una profesora de California comprometiera seriamente su candidatura tras acusarle de un intento de violación ocurrido hace más de 30 años, una segunda mujer le señala ahora como responsable de una agresión sexual ocurrida por la misma época, en una fiesta en una residencia de estudiantes cuando ambos tenían 18 años y estudiaban en la Universidad de Yale.
Las alegaciones son consideradas creíbles y están siendo investigadas por varios demócratas de la comisión judicial del Senado, reveló anoche The New Yorker. Tanto Kavanaugh como Ford están convocados el jueves para dar su versión sobre la primera acusación, conocida hace una semana, cuando el examen al juez ya había acabado, pero los demócratas ya han pedido que se aplace para dar tiempo a estudiar las nuevas alegaciones. Podría no ser la última: el abogado Michael Avenatti asegura representar a una mujer con “información creíble” sobre Kavanaugh y su amigo Mark Judge, supuestamente presente durante la agresión a Ford.
El juez reaccionó de inmediato a las nuevas acusaciones, que llevaban días circulando internamente en el Senado. “Ese supuesto hecho de hace 35 años no ocurrió. La gente que me conoció entonces saben que esto no ocurrió y así lo han dicho”, aseguró Kavanaugh, que atribuyó las informaciones a un nuevo intento de “manchar” su reputación. “Estoy deseando dar testimonio de la verdad el jueves y defender mi buen nombre” frente a estas “alegaciones de última hora”, añadió. La respuesta es similar a la que la Casa Blanca dio también minutos después de que se difundiera la información. “Es el último ataque coordinado de la campaña de los demócratas para destrozar a un buen hombre”, sentenció Kerri Kupec, portavoz de la Administración. “La Casa Blanca respalda firmemente al juez Kavanaugh”, dijo.
La segunda mujer en acusar a Kavanaugh de un agresión sexual se llama Deborah Ramirez, tiene 53 años -los mismos que el juez- y llevaba días dudando sobre si sacar a la luz su experiencia, cuentan los periodistas Donna Farrow y Jane Mayer. Como Ford, tenía poco que ganar exponiendo su vida privado al escrutinio público. Pero tras hablar con su abogado y repasar sus recuerdos de los hechos, ha hablado. Ramirez asegura que Kavanaugh le puso su pene en la cara durante una fiesta en una residencia de estudiantes en la que ambos habían consumido grandes cantidades de alcohol. Estaban sentados en círculo. El juego consistía en que, en cada turno, un estudiante elegía quién debía beber.
Ella había sido señalada para beber varias veces. Acabó en el suelo. Dos estudiante se le acercaron y le puso un pene de plástico en la cara. Luego se acercó un tercero.“Recuerdo su pene enfrente de mi cara”, afirma la mujer, originaria de Colorado. Estaba ebria cuando ocurrió el incidente pero “sé que eso no era lo que quería”, asegura. Otros estudiantes se sumaron al asalto de Kavanaugh y le animaron a “besarlo”, asegura. Intentó apartarlo pero lo rozó por accidente. Se sintió “avergonzada y humillada”. Él se reía mientras se subía los pantalones, sostiene, mientras otros jóvenes jaleaban su gesta. No tiene dudas sobre la identidad del perpetrador. “Alguien se puso a gritar por el pasillo: ‘Brett Kavanaugh le ha puesto el pene en la cara a Debbie’”, así, con nombre y apellidos, recuerda, mortificada en su día porque la historia pudiera circular.
Otro estudiante de Yale ha confirmado a la revista que oyó hablar del incidente en el pasado. “Lo he tenido en mente todos estos años cada vez que surgía su nombre”, afirma la fuente. “Fue bastante gordo”, recuerda. Un excompañero de residencia de Kavanaugh, James Roche, ha declarado creíbles las alegaciones. “¿Es creíble que estuviera sola con un grupo de tíos, lobos, que pensaron que era divertido atormentar sexualmente a una chica como Debbie?. Sí, sin duda. ¿Es creíble que Kavanaugh fuera uno de ellos? Sí”, ha declarado Roche.
“No quería nada de todo esto”, ha declarado Ramirez, pero “ahora tengo que hablar”. A raíz de los rumores que empezaban a circular, personal del Senado de Colorado hizo llegar su testimonio hasta Washington esta semana pasada. A diferencia de Ford, la estudiante de Yale sí habló en su día del incidente con su madre y una hermana pero no han trascendido más detalles. También reclama que el FBI investigue el incidente como parte del chequeo de antecedentes de Kavanaugh, como se ha hecho en otros casos en el pasado.
El artículo del New Yorker incluye un nuevo testimonio que siembra serias dudas sobre el testimonio de Judge, el otro estudiante que supuestamente acorraló a Ford en una habitación durante una fiesta a las afueras de Washington cuando ella tenia 15 años y ellos, 17. Ha dicho que nada de eso ocurrió y, luego, que no recuerda nada parecido (es una defensa débil: su alcoholismo comenzó en aquellos años). Pero de acuerdo con su ex novia Elizabeth Rasor Judge le contó una vez que él y Kavanaugh tuvieron sexo con una mujer borracha. No está claro si el nuevo testimonio de una mujer anunciado por Avenatti, un mediático abogado que ha representado a la actriz porno Stormy Danniels en su litigio con Trump, se refiere a ese mismo incidente o si se trata de hechos hasta ahora no conocidos.