Bolivia denunció a Chile ante la OEA por un incidente fronterizo

Bolivia denunció a Chile ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por la detención de nueve funcionarios bolivianos en marzo último en un incidente fronterizo en el que asegura que sufrieron actos vejatorios y el cual ha vuelto a enfrentar a los dos países, se informó hoy.

Los ministros de Relaciones Exteriores y Justicia bolivianos, Fernando Huanacuni y Héctor Arce Zaconeta, se desplazaron a Washington para presentar el caso ante el resto de los países miembros y exigir la puesta en libertad de los dos militares y siete funcionarios de aduana arrestados.

La denuncia de Bolivia contra Chile ante la OEA es un acto simbólico ya que no tiene validez jurídica ni continuidad.
"El gobierno de Chile ha actuado desconociendo el Derecho Internacional e ignorando el principio de reciprocidad", dijo el ministro Arce Zaconeta.
"Lamentamos que no se hayan utilizado los canales diplomáticos y se haya judicializado", indicó Huanacuni, que instó a Chile a buscar una solución dialogada.

Por su parte, el canciller chileno, Heraldo Muñoz, calificó como un "insulto" las acusaciones de Bolivia.
"Es un insulto hablar de torturas a un país como Chile que conoce bien lo que fue la tortura", señaló al recordar a las más de 35.000 personas que fueron víctimas de apremios durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
"Que se haga propaganda con eso, yo creo que representa la falta total de credibilidad de este gobierno boliviano, que no nos asombra casi nada de lo que dicen, pero aparentemente todos los días intentan superarse", subrayó.
Según Muñoz, el informe de las autoridades bolivianas "fue un acto propagandístico fallido", al considerar que pretendieron hacer un "caso" en el Consejo Permanente del organismo continental sobre la situación de sus compatriotas.
También el embajador chileno ante la OEA, Juan Aníbal Barría, rechazó más temprano la denuncia boliviana calificándola de "acción comunicacional", y acusó a Bolivia de desconocer la independencia de los poderes en Chile y de utilizar el foro multinacional para "lanzar ofensas", informó hoy la agencia de noticias DPA.
"Chile no va a aceptar que se ventile aquí un caso judicial que se está llevando ante nuestros tribunales", dijo Barría.

El trasfondo es un confuso incidente que tuvo lugar el 19 de marzo en la frontera común.

Chile asegura que los bolivianos entraron en su territorio, dispararon contra un camión de carga chileno, obligaron al conductor a entregar las llaves y huyeron hacia Bolivia, siendo interceptados antes de cruzar la frontera.

La Justicia chilena los acusa de robo, contrabando y de portar armas ilegalmente. El próximo día 20 habrá una audiencia judicial en Chile donde se definirá la situación jurídica de los bolivianos.

Bolivia, por su parte, sostiene que el grupo llevaba a cabo una operación "legítima y legal" contra el contrabando y acusa a Chile de detención "arbitraria e ilegal".

Los ministros bolivianos calificaron la detención por parte de los agentes chilenos de "acción extremadamente violenta" y mostraron fotografías de los arrestados con golpes y heridas, así como otras en las que se veía a al menos tres de ellos tumbados bocabajo y maniatados a la espalda en el momento del arresto.

Fueron víctimas de "sometimiento y actos vejatorios", expresó Arce Zaconeta, que aseguró que los agentes chilenos dispararon junto a sus oídos cuando se encontraban en el suelo maniatados.

El presidente Evo Morales dijo hace unos días haber solicitado al Vaticano el envío de un delegado pontificio para que verifique la situación de los detenidos.

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