Detuvieron a uno de los líderes de los yihadistas que combaten en el sur de Filipinas

El Ejército de Filipinas anunció hoy que detuvo a Mohammad Noaim Maute, uno de los siete hermanos Maute, líderes del Grupo Maute, afín al Estado Islámico (EI) y con el que las tropas se enfrentan desde hace más de tres semanas en la ciudad de Marawi, en el sur del país.

Mohammad Noaim Maute, alias Abu Jadid, fue detenido en la madrugada por efectivos militares y policiales en Cagayan De Oro, en el norte de la isla de Mindanao, a unos 60 kilómetros de Marawi, indicó el portavoz de la 1ª División de Infantería, Jo-ar Herrera, citado por EFE.

El insurgente tenía orden de captura del Ministerio de Defensa, ya que participaba activamente en la organización rebelde fundada y liderada por sus hermanos Omar y Abdullah.

Los dos cabecillas del Grupo Maute se encuentran supuestamente en Marawi liderando los combates de los yihadistas contra el Ejército, si bien las fuerzas armadas no descartan que hayan muerto en recientes bombardeos contra las posiciones rebeldes.

El viernes la policía detuvo a su madre, Ominta Romato Maute, señalada como consejera, financiera y proveedora de la organización, en lo que se consideró un duro golpe para los rebeldes.

Un día antes había sido detenido su padre, Cayamora Maute, cerca de la ciudad de Davao, cuando viajaba armado con una granada y una pistola en una furgoneta junto a su segunda esposa, una hija y un yerno.

Sin embargo, el Grupo Maute sigue resistiendo en Marawi las acometidas de las Fuerzas Armadas, que tratan de acabar con la rebelión mediante ataques aéreos, bombardeos y operaciones sobre el terreno, donde alrededor de mil civiles permanecen atrapados en los cuatro barrios aún controlados por los rebeldes, lo que dificulta las operaciones del Ejército.

Además, efectivos militares de Estados Unidos se encuentran dando apoyo técnico en los combates contra los yihadistas, según confirmó ayer el Ejército filipino, tras la polémica surgida por la intervención de Washington en ese conflicto.

Los combates, iniciados el 23 de mayo con una insurrección armada de Maute, suman 286 muertos, 202 rebeldes, 58 miembros de las fuerzas de seguridad y 26 civiles, según las cifras oficiales, mientras casi la práctica totalidad de los más de 200.000 habitantes de Marawi huyeron o fueron evacuados.

back to top