Brasil vive una gravísima crisis institucional, dice el nuevo jefe del Senado, del PT

El senador Jorge Viana, del opositor Partido de los Trabajadores (PT), quien debe asumir hoy la presidencia del Senado, afirmó que Brasil vive una "gravísima crisis institucional" luego de que un juez de la corte suprema destituyera del cargo al titular de la cámara alta, Renán Calheiros.
"La situación es muy grave, es una crisis institucional gravísima que Brasil está viviendo", dijo Viana, quien debe ser confirmado en las próximas horas como el nuevo presidente del Senado y puede generar un freno en las políticas de ajuste económico a las que apunta el gobierno de Michel Temer.
El juez de Supremo Tribunal Federal Marco Aurelio Mello, en una decisión cautelar que necesita ser refrendada o rechazada por el plenario de la corte, destituyó del cargo de presidente del Senado a Calheiros debido a que la semana pasada fue procesado por corrupción, aunque mantuvo su mandato como legislador.
Según el fallo, nadie de la línea sucesoria puede estar procesado y es por eso que el vicepresidente del Senado, Jorge Viana, ex gobernador del estado amazónico de Acre, asumirá como titular de la cámara alta.
Para el gobierno, Viana es una amenaza a sus planes de aprobar la enmienda constitucional que congela por 20 años el gasto público prevista para el 13 de diciembre en la sesión definitiva del Senado.
El PT presiona a Viana para retirar de la agenda parlamentaria, algo a lo que tiene derecho, para evitar la votación del ajuste económico, ya que el partido considera "golpista" al gobierno de Temer y sus aliados que votaron por destituir en juicio político a Dilma Rousseff de la presidencia el pasado 31 de agosto.
La decisión del juez Mello se dio en medio de una disputa entre el Congreso y el Poder Judicial debido a un proyecto anti-corrupción que incluye sanciones para abusos de poder de fiscales y magistrados que filtren informaciones de expedientes a la prensa en forma irregular o actúen por pasiones político-partidarias.
Calheiros, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) de Temer, era el garante de la mayoría parlamentaria para apoyar la agenda del gobierno, que incluye también la reforma jubilatoria, un reclamo de los actores económicos al ministro de Economía, Henrique Meirelles.