Javier Milei cuestiona las estadísticas oficiales

El presidente Javier Milei cuestionó los indicadores oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) que muestran un retroceso de la actividad económica y puso en duda la utilidad de las series desestacionalizadas que utiliza el organismo para comparar la evolución mensual de la economía. Su planteo, sin embargo, marcó un cambio en la forma en que el Gobierno se posiciona frente a las estadísticas oficiales.
El cambio aparece ahora sobre uno de los indicadores que más incomoda al oficialismo. El Estimador Mensual de Actividad Económica mostró en julio una caída mensual del 2,9% en la serie desestacionalizada y un retroceso interanual del 1,4%. A ese dato se suma la contracción desestacionalizada de 0,6% del PBI durante el segundo trimestre. Frente a ese escenario, Milei sostuvo que "los indicadores están arrojando cualquier cosa” y afirmó que las mediciones oficiales “miden mal”.
El Presidente planteó que, en lugar de observar esas variaciones mensuales, debe prestarse atención al indicador tendencia ciclo, una serie que busca identificar el comportamiento subyacente de la actividad y separar movimientos irregulares o estacionales. Milei sostuvo que los desestacionalizados se construyen a partir de la historia de las series y que, frente a cambios estructurales importantes, pueden perder capacidad para reflejar la situación actual.
En diálogo con este medio, desde el propio INDEC remarcaron que el dato de julio debe ser leído dentro de una secuencia más amplia y no como una confirmación automática de una recesión. Según explicaron fuentes del organismo, para hablar de una recesión deberían observarse al menos dos o más trimestres desestacionalizados negativos y un punto de giro en la tendencia-ciclo. Actualmente, sostienen, no se registra ese punto de giro y la caída de julio podría constituir una observación aislada dentro de una serie que presenta volatilidad.
El argumento técnico que manejan internamente apunta a mostrar que ya hubo movimientos similares que luego se revirtieron. En marzo de 2025, por ejemplo, la actividad desestacionalizada cayó 2,6% y al mes siguiente registró una suba de 2%. Algo similar ocurrió en febrero de 2026, cuando el indicador bajó 2,2% y luego avanzó 2,7% en marzo. En ese marco, la caída del 2,9% registrada en julio constituye, por ahora, una única observación y no permite por sí sola establecer un cambio de tendencia.
La discusión técnica, sin embargo, adquirió una dimensión política a partir de las propias palabras del Presidente. El cambio de tono resulta especialmente relevante porque se produce después de otro episodio que había tensionado la relación entre el Gobierno y el organismo. En febrero, el entonces titular del INDEC, Marco Lavagna, dejó su cargo luego de que la administración nacional decidiera postergar la aplicación de una nueva metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor. El nuevo IPC había sido elaborado a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018 y contemplaba modificaciones en el peso de los distintos rubros del consumo. La actualización todavía no fue implementada.
La decisión había generado cuestionamientos sobre la autonomía del organismo. El Gobierno argumentó entonces que no era conveniente modificar la metodología mientras continuaba el proceso de desinflación y que el cambio debía producirse cuando ese proceso estuviera consolidado. Luis Caputo sostuvo esa posición y el Ejecutivo dejó la actualización para una instancia posterior que todavía no se concretó.
Los trabajadores del INDEC salieron a cuestionar públicamente las declaraciones presidenciales. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, dijo a este medio: "Seguimos teniendo un Gobierno que se niega a aplicar una nueva metodología de medición. Está midiendo con una canasta vieja. Hoy, los gastos de los hogares correspondientes a servicios como el transporte, el combustible, el alquiler, la luz, el gas y el agua representan solo un 14% de los ingresos en esa canasta vieja, mientras que la propia Encuesta Nacional de Hogares dice que esos rubros representan un 30% de los ingresos. Por lo tanto, si se midiera el gasto de los hogares con una canasta actualizada, la pobreza sería de más del 60% en este momento en la Argentina".
Las declaraciones de Milei se producen además mientras el Gobierno mantiene pendiente el proyecto que había anunciado para establecer nuevas condiciones para la conducción del INDEC. La iniciativa contemplaba un mandato para el titular del organismo y mecanismos de acuerdo parlamentario para su designación, pero finalmente quedó fuera de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y fue postergada para un proyecto específico. La discusión que queda abierta no es solamente cuál de las series describe mejor el momento económico, sino qué lugar ocupará el organismo estadístico en la construcción del relato económico del Gobierno.(Ámbito)