Guillermo Moretti (UIA): “Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica”

El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Guillermo Moretti, durante el Día de la Industria, cargó fuerte contra el Gobierno por la situación actual en que se encuentra la industria manufacturera. "Esta gente no conoce el país, no sabe lo que es una fábrica", lanzó.
En declaraciones radiales, aseguró sobre el ministro de Economía, Luis Caputo, que "estamos manejados por Rivadavia II. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno".
Y fue más allá al sostener: "Debe saber mucho de finanzas porque sus finanzas personales aumentaron un año un 37% en dólares. Y a la Argentina en ese año la endeuda. ¿Por qué no usará lo mismo que usa para él para nuestro país?".
Moretti expresó que si bien hay sectores "a los que el Gobierno apuesta fuerte", como el agro, la minería y el petróleo, el sector industrial "en su conjunto está en una situación muy, muy difícil".
El industria reclamó al Gobierno que tome medidas urgentes para lograr la reactivación y proteger el empleo fabril.
Según los datos citados por la UIA, durante el primer semestre del año la actividad industrial acumuló una caída del 2,2%, mientras que en los últimos doce meses se perdieron alrededor de 52.000 empleos directos.
Día de poca celebración y reclamos de la UIA contra el Gobierno
Los dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) celebraron este miércoles un nuevo Día de la Industria aunque consideran que no hay mucho para festejar. Lejos quedó el 2 de septiembre de 2024, cuando el presidente Javier Milei fue invitado a la sede de la entidad y dio un discurso aperturista y liberal.
Los pedidos de los industriales no han cambiado a lo largo de 2026. Tuvieron dos reuniones mano a mano con Luis Caputo, el ministro de Economía, quien calificó recientemente de "tarados" a los que proponen políticas para favorecer a la industria.
La relación entre Martín Rappallini, el presidente de la UIA, y el titular del Palacio de Hacienda es tirante. Todo pedido de la entidad hasta ahora ha chocado con la misma respuesta: que se venían los mejores 18 meses de la historia reciente, que iban a bajar las tasas de interés, que se iban a reactivar la demanda y el crédito. Rappallini salió de esas reuniones descreyendo de la gran confianza que exultaba Caputo respecto de la economía y tenía razón. Poco de lo que dijo está pasando. Un reciente informe del Centro de Estudios Orlando Ferreres, que tuvo alto impacto en el mercado financiero, dice que la recuperación de la actividad va a ser más lenta de lo que se suponía.
El último pedido desesperado, de hace una semana, fue de directivos del área de asuntos tributarios de la central, que le pidieron a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que suspenda los embargos de pymes por 180 días.
Martín Rapallini, en el marco del acto anual por el Día de la Industria, donde el Gobierno envió solo a un representante de segunda línea ministerial.
“El sector industrial, la UIA, pide un puente. Un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir”, dijo Rapallini en el evento en el que hizo un repaso de la situación actual de la industria nacional.
El titular de la entidad afirmó que la producción se ubica un 10 por ciento abajo del 2022 y con caídas más profundas en otros sectores que llegan al 30 por ciento. Además, enfatizó en la pérdida de empleos registrados que escala, según Rapallini, a 90 mil puestos.
El encuentro se realizó en la planta de Laboratorio Elea, en Los Polvorines, y contó con la presencia de más de 200 representantes de todos los sectores industriales que conforman la entidad, autoridades nacionales y locales, y referentes del ámbito productivo. Por parte del Poder Ejecutivo solo dio el presente Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción y Comercio.
Para Rapallini, “la economía no puede medirse solamente por la inflación” y sostuvo que construir ese puente hacia el crecimiento, "incluye reconstruir el crédito, acelerar la reducción del costo argentino, combatir la competencia desleal y el contrabando, garantizar el abastecimiento de la energía a precios competitivos en todo el territorio nacional, facilitar la baja de la morosidad, generar la infraestructura necesaria para exportar y consolidar la modernización laboral".
"Un país puede tener capital, incluso recursos naturales y en consecuencia, riqueza acumulada, pero cuando pierde su capacidad de transformar, también pierde su capacidad de generar riqueza”, remarcó Rapallini.
En otro tramo del discurso, el presidente de la UIA dijo: "Cuando abrimos la economía, proceso necesario para la integración, no ponemos al 100% de la economía argentina a competir con el mundo. Ponemos a competir principalmente al 25% que produce bienes y servicios transables, es decir, aquellos que pueden importarse o exportarse. Dentro de ese sector está gran parte de nuestra industria. Por eso la competitividad internacional es la condición concreta bajo la cual producimos”.
"La industria queda expuesta a precios internacionales, pero sigue pagando costos argentinos. Por ello, Rappallini propuso construir un puente que posibilite a todos los sectores la transición sin alterar el equilibrio fiscal. “La industria compite con el mundo”, remarcó Rappallini.
Y agregó: "Si es la industria la que enfrenta la exigencia de la apertura, también es la industria la que necesita las condiciones y las herramientas para atravesar la transformación”.
Rappallini también remarcó que la industria tiene que formar parte explícita del proyecto de desarrollo argentino porque, al transformar los recursos, genera y multiplica la riqueza en todo el país. En ese sentido, pidió dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen y arriesgan su capital.
“Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática”, dijo el líder fabril.