Además de Vaca Muerta, las Pymes esperan que Georgieva vea también la crisis de la otra Argentina productiva

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, calificó de "positiva" la visita que hará la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, a Vaca Muerta "porque le permitirá ver de cerca el boom energético y las potencialidades que tiene la Argentina para pagar la deuda externa y aportar al crecimiento económico". Aunque dijo que espera que la funcionaria "también pueda ver la situación de las Pymes industriales que producen sin competitividad, con una depresión del consumo y que obliga al cierre de fábricas de manera cotidiana".

"Vaca Muerta es un fenómeno muy positivo y la continuidad del apoyo para su desarrollo como política de Estado es realmente algo para respaldar sin dudas. Hoy no hablamos de futuro, sino de una realidad, y es importante este reconocimiento mundial para que lleguen las inversiones internacionales", sostuvo Rosato, aunque aclaró que "la Argentina productiva tiene un entramado mucho más grande que la actividad dependiente de la energía, la minería y los agronegocios".

Por este motivo, el presidente de IPA sostuvo: "Para que Vaca Muerta pueda tener un marco de desarrollo completo, es necesario que los argentinos sean también beneficiarios de los negocios que se realizan en su entorno productivo. Y para eso, las Pymes tienen que salir de la crisis que generaron la caída del consumo, la parálisis del 60% de sus máquinas y la falta de competitividad para exportar; porque el aumento del desempleo y el endeudamiento eterno de las familias están provocando una crisis social que afectará al clima de negocios".

Rosato se apoyó en el último informe que realizó el Observatorio IPA, en el cual se mostró que "los únicos brotes verdes germinan en el agro, el petróleo y los mercados financieros, mientras que el invierno recesivo de la economía real congela y asfixia a las pymes industriales y comerciales que sostienen el empleo en el mercado interno".

El análisis elaborado por el economista Federico Vaccarezza expuso la fuerte desaceleración de la actividad económica general, la cual "secó los 'brotes verdes' de comienzos de año al registrar un magro avance interanual del 0,2% y una contracción mensual del 0,5%" en mayo. Este freno confirma que la Argentina se encuentra inmersa en una "meseta inestable y dual", en la que "mientras la minería y los agronegocios intentan sostener el índice general en terreno positivo, los sectores vinculados al consumo urbano sufren el impacto directo del enfriamiento de la demanda".

En el terreno fabril, el escenario es aún más crítico. El Índice de Producción Industrial (IPI) "profundizó su sesgo de debilidad en mayo al registrar una fuerte caída interanual del 5,7% y un nuevo retroceso intermensual del 0,4%". El informe de IPA advirtió que la crisis "dejó de ser heterogénea para volverse transversal, afectando a 14 de los 16 bloques industriales", con desplomes alarmantes en rubros históricamente demandantes de mano de obra como "Maquinaria y equipo (-23,4%) y Productos textiles (-26,2%)".

Como reflejo directo de este estancamiento, la Utilización de la Capacidad Instalada Industrial "promedió un 58,4% en mayo". Para el Observatorio IPA, este porcentaje "ratifica que cuatro de cada diez máquinas en las fábricas argentinas siguen completamente paradas debido a la parálisis del mercado interno". Esta capacidad ociosa crónica destruye "la eficiencia de costos corporativos y golpea la solvencia de las pymes industriales tradicionales".

La asfixia de las fábricas encuentra su causa directa en un mercado interno deprimido por la pérdida del poder adquisitivo. Vaccarezza reveló que "las ventas en supermercados encadenaron cinco meses consecutivos de caída real al registrar una baja interanual del -0,7% en mayo". La profundidad de la crisis de ingresos quedó al descubierto con el dato de que "el 60% de las transacciones básicas se canalizó a través de tarjeta de crédito u otros medios de financiamiento electrónico", lo cual "desnuda un severo desahorro y el agotamiento de la liquidez familiar, obligando a recurrir al endeudamiento para cubrir la adquisición de alimentos elementales".

En materia sociolaboral, el documento precisó que "el mercado laboral acumuló 28 meses consecutivos de contracción sistemática, registrando una pérdida total de 378.137 puestos de trabajo asalariados desde diciembre de 2023". El freno de la demanda afectó con dureza a los principales sectores generadores de valor privado, "destruyendo 52.010 puestos interanuales en la industria manufacturera y recortando 29.878 empleos en el comercio".

El informe del Observatorio IPA destacó la advertencia sobre la fragilidad macroeconómica que esconde el saldo comercial. Si bien el semestre arrojó un "superávit comercial récord de USD 13.923 millones", la entidad sentenció que este se sostiene bajo "un esquema de 'compresión recesiva'". También explicó que "la acumulación de dólares responde a la parálisis interna que reduce la demanda de insumos extranjeros", lo cual se evidencia en el "desplome del 13,7% en las cantidades de Bienes de Capital y un drástico -29,8% en volúmenes de Piezas y Accesorios".

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