Se deteriora la popularidad de Milei, se vincula a la falta de soluciones económicas

El analista político Lucas Romero advirtió que el principal problema que enfrenta hoy el gobierno de Javier Milei es el deterioro del poder adquisitivo y sostuvo que la percepción social de la economía comenzó a separarse de los indicadores oficiales de recuperación.
Según explicó, la caída de los ingresos familiares está erosionando el respaldo al oficialismo y alimentando un creciente sector de la población que no se siente representado ni por el mileísmo ni por el peronismo.
“Mientras los gobiernos hacen, es posible que se les perdonen muchos de sus vicios”, señaló Romero, al recordar la lógica política instalada durante la década del noventa. “Si los gobiernos ofrecen soluciones, pueden pelearse entre ellos, tener internas feroces o cometer deslices éticos, pero son perdonados porque resuelven problemas”, afirmó.
Sin embargo, consideró que el escenario actual es distinto porque la situación económica cotidiana no acompaña los datos macroeconómicos que exhibe el Gobierno. “Hoy hay una disociación entre la economía de Argentina y la economía de los argentinos”, sostuvo en diálogo con Splendid AM 990.
El consultor explicó que, aunque algunos indicadores oficiales muestran mejoras en la actividad económica, la percepción social está marcada por el deterioro de los ingresos. “La principal preocupación económica de los argentinos son los salarios bajos”, aseguró. Según detalló, casi el 50% de los consultados en su último estudio nacional ubicó ese problema por encima de la inflación, la falta de empleo, los impuestos o el costo de los servicios.
Romero reveló además que el 60% de los encuestados considera que su poder adquisitivo está “peor o mucho peor” que hace un año y que el 68% asegura que su situación económica personal es peor que en 2023. “Estos datos incluso atraviesan a votantes de La Libertad Avanza”, remarcó.
El analista vinculó ese deterioro con la pérdida de apoyo político que viene registrando el presidente. “El rasgo más sobresaliente del proceso político es la caída del apoyo social a Milei, tanto en la evaluación del Gobierno como en la imagen presidencial y en las expectativas hacia el futuro”, explicó.
En ese contexto, describió una creciente fragmentación política y el surgimiento de un sector social sin representación clara. Según detalló, un 32% de los argentinos no tiene una imagen positiva ni de Milei ni de referentes del peronismo como Axel Kicillof o Cristina Fernández de Kirchner.
“Hay un electorado que dice: no me está gustando lo que Milei me ofrece, pero tampoco me enamora el peronismo”, sintetizó.
Romero, según supo la Agencia Noticias Argentinas, sostuvo que ese espacio refleja una nueva frustración política similar a la que se vivía antes de la irrupción electoral de Milei en 2023. “Dentro de ese 32%, un 15% directamente no tiene imagen positiva de ningún dirigente”, indicó.
En cuanto al perfil social del oficialismo, explicó que Milei mantiene mejores niveles de apoyo entre jóvenes, hombres y sectores de ingresos medios y altos, mientras que el deterioro más fuerte aparece en el Gran Buenos Aires y en algunas regiones del norte y la Patagonia.
“El Gobierno sigue siendo fuerte en las provincias del centro, pero estamos viendo un empeoramiento importante en el norte grande y en provincias patagónicas como Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego”, detalló.
De cara al escenario electoral de 2027, Romero consideró que el principal interrogante pasa por la construcción de nuevas alianzas políticas y por la capacidad del oficialismo para ampliar su base de apoyo. “Hoy a Milei se lo sigue viendo competitivo para entrar a un balotaje, pero con muchas dificultades para alcanzar el 50% más uno”, afirmó.
También planteó que gobernadores y dirigentes provinciales buscan evitar que la polarización nacional entre mileísmo y peronismo termine condicionando las dinámicas locales. “Muchos actores están atrapados entre esas dos ofertas políticas y analizan construir una alternativa propia”, señaló.
Finalmente, el consultor sostuvo que el futuro político del oficialismo dependerá de su capacidad para ofrecer mejoras concretas en la vida cotidiana. “La sociedad tolera internas, conflictos e incluso conductas cuestionables si siente que sus problemas están siendo resueltos. Cuando eso no ocurre, todo empieza a pesar mucho más”, cerró.(NA)