La forestoindustria atraviesa su peor crisis en tres décadas
Ronald Vera, consultor forestoindustrial con más de tres décadas de experiencia en el sector, aseguró que la combinación de un dólar retrasado, la quita de subsidios y la inflación impacta más que las crisis de 2001 y la de las hipotecas Subprime del 2008 . Además, alertó sobre el riesgo de despidos de personal calificado. "Es desprenderse también de recurso humano que llevó años darles todo el conocimiento y que tomen la experiencia para operar máquinas que son cada vez de más complejidad y de más costo", manifestó.
Vera analizó el panorama del sector y lo calificó como el peor momento de las últimas tres décadas. Con una vasta trayectoria que inició en 1995, comparó la situación actual con otras recesiones severas y concluyó que la presente crisis es más profunda y extensa.
El especialista recordó otros períodos críticos para la economía nacional y su impacto en la industria maderera. “La verdad es que no recuerdo una crisis tan fuerte, tan amplia porque excede nuestras fronteras también, y de tanto tiempo de duración. Si nosotros nos remitimos a nuestra historia reciente, la crisis del 2001 fue una crisis terrible, pero de la que pudimos salir rápidamente una vez que salimos de la nefasta Ley de Convertibilidad”, afirmó en el programa Arriba Misiones de Misiones Online.
Además, Vera trajo a la memoria la crisis financiera internacional de 2008 y sus efectos directos en la provincia. “Posteriormente tuvimos la crisis Subprime del 2008, que fue una crisis originada en los mercados inmobiliarios de Estados Unidos, que impactó fuertísimo en el sector forestal en Misiones. Recordemos que en esos años cerraron empresas como Aserradero Bosetti de Arauco, cerró La Palmina de la familia Pulenta en Wanda. También en esos años cerraron Agromaderas del grupo Macri y Fiyoint en San Ignacio. O sea, fue una crisis fuertísima. Pero una crisis así tan impactante como esta no la recuerdo”, sostuvo.
Factores locales e internacionales
Al desglosar las causas de la recesión actual, el consultor atribuyó la mayor parte de la responsabilidad a factores internos. Según su perspectiva, la crisis es el resultado de una combinación de variables económicas locales y un contexto global adverso. “Yo creo que es un 70-30. Un 70% es responsabilidad exclusivamente nuestra, exclusivamente de nuestra economía, del modelo que se está implementando y un 30% es derivado de la situación en Estados Unidos, de los aranceles”, explicó.
Así, profundizó sobre las políticas económicas que, a su juicio, perjudican directamente a la industria. “Lo que más castiga al sector exportador es un dólar totalmente retrasado. Estamos viendo en informaciones prácticamente cotidianas cómo el costo de vida en la Argentina a mismos productos, de mismas marcas, tienen un 40, un 50 y hasta un 100% de costo más caro de lo que cuesta en Europa, de lo que cuesta en Brasil, de lo que cuesta en Paraguay”.
Por otra parte, el consultor criticó la eliminación de ayudas estatales sin un análisis previo de las economías regionales. “Una liberación indiscriminada de los subsidios que existían a la energía eléctrica, por ejemplo. A los combustibles que afectaron muchísimo al sector industrial argentino. A nosotros nos dejaron pedaleando en el aire de la noche a la mañana sin considerar las realidades de nuestras economías”.
A esto sumó el efecto de la inflación en los insumos, que no se refleja en los índices oficiales. “El industrial día a día cuando tiene que reponer consumibles como ser sierras circulares, sierra cinta, tiene que reponer cuchillas, fresas, en fin, todo lo que habitualmente compra un industrial maderero subió mucho más que lo que dice la inflación”, sentenció.
Industrias al límite y riesgo de despidos
La parálisis de la obra pública y la caída de la demanda interna para la construcción agravaron el escenario. Vera confirmó que los aserraderos acumulan materia prima y productos terminados en sus depósitos sin un destino claro. Esta sobrecarga de stock pone a las empresas en una situación límite, donde la reducción de personal se vuelve una posibilidad cada vez más cercana.(MOL)