Rechazan la propuesta de precio de referencia de la yerba mate, en pleno arranque de la zafra gruesa

El Directorio del INYM rechazó por mayoría emitir un valor orientativo para la hoja verde y la canchada. Un dictamen legal advirtió que podría interferir en el libre mercado, en un contexto de incertidumbre para los productores. 

En la antesala del inicio fuerte de la zafra gruesa, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) resolvió no avanzar con la emisión de un precio de referencia para la hoja verde y la yerba mate canchada, una herramienta que había sido impulsada desde Misiones con la intención de ordenar el mercado en el comienzo de la cosecha 2026. 

La decisión vuelve a encender las alertas dentro del sector productivo, que atraviesa un escenario de incertidumbre desde que el Instituto perdió atribuciones clave para intervenir en la fijación de valores.

 

La iniciativa había sido presentada en febrero con un objetivo concreto: establecer un parámetro técnico e institucional que sirviera como guía para las operaciones. No se trataba de un precio obligatorio, sino de una referencia que permitiera transparentar costos y equilibrar la negociación en una cadena caracterizada por fuertes desigualdades entre productores e industria.

Pero el planteo no prosperó. El 11 de marzo, el área legal del INYM emitió un dictamen en el que consideró que “no resultaría jurídicamente factible” que el organismo publique un valor de este tipo, incluso bajo formatos no vinculantes o meramente indicativos.

El principal argumento se basa en el Decreto 812/2025, que modificó el marco regulatorio vigente e impide al Instituto adoptar medidas que puedan alterar el funcionamiento del mercado. Según esa interpretación, cualquier señal institucional vinculada a precios podría interferir en la libre competencia y en la dinámica entre oferta y demanda.

A este encuadre se sumó la lectura de la Ley 27.442, bajo la cual un precio de referencia podría ser entendido como un factor que condiciona el comportamiento de los actores económicos.

“El dictamen fue muy amañado, indicando que va en contra del decreto 812 de Nación y que la medida distorsiona el mercado y afecta la competencia del sector privado”, cuestionó Ricardo Maciel, director por Misiones. Y precisó cómo se dio la votación: “El presidente, Corrientes, industrias, secaderos y cooperativas votaron en contra. Hubo abstención de un representante del sector productivo y de UATRE. Dos del sector productivo y yo votamos a favor”.

La postura legal terminó inclinando la decisión del Directorio y dejó expuesta una discusión más profunda dentro del organismo: no sólo está en juego la posibilidad de fijar precios —facultad ya eliminada— sino también el margen que conserva el INYM para intervenir, aunque sea de forma indirecta, en un mercado históricamente desequilibrado.

Con la zafra gruesa en marcha, la negativa del INYM deja al sector sin un punto de referencia en el inicio de la cosecha, profundizando la incertidumbre en un contexto de precios que vienen siendo motivo de reclamo por parte de los productores.

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