Crisis en la industria mederera, la capacidad instalada que apenas alcanza el 50%

La industria maderera y mueblera atraviesa una de sus etapas más críticas en décadas. Con caída de actividad, capacidad instalada al 50% y empresas en riesgo. Sin embargo, “emergen signos de recuperación, un repunte exportador y la apuesta a la sostenibilidad como diferencial competitivo”. Así lo afirmo a Mundo Gremial Pablo Bercovich, ex subsecretario Pyme y actual asesor de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima).
“La industria maderera y mueblera argentina vive un momento de fuertes contrastes. Por un lado, arrastra la crisis más profunda de las últimas décadas. Con caídas históricas en la producción, cierres de establecimientos y una capacidad instalada que apenas alcanza el 50%. Por otro, comienzan a aparecer señales de recuperación y oportunidades que, con políticas públicas adecuadas, podrían marcar el inicio de un ciclo de crecimiento sostenido”.
Un sector clave para el empleo y la economía
El subsector mueblero se destaca dentro del entramado industrial argentino por su resiliencia y su aporte económico. “Está compuesto por más de 4.330 empresas, en su mayoría pymes, que generan alrededor de 48.800 empleos, equivalentes al 4,2% del empleo industrial total. Su Valor Bruto de Producción ronda los US$ 4.700 millones anuales, es decir, cerca del 2% de la producción industrial del país”.
La distribución interna del sector muestra una gran diversidad. El 46% de las empresas son fabricantes de muebles, responsables del 45% del empleo. Por su parte, los aserraderos representan el 24% de las firmas y el 28% de los puestos de trabajo. Las grandes compañías, si bien sólo concentran el 14% del empleo, aportan el 34% de la producción. Reflejando así un equilibrio entre la capilaridad pyme y la escala de los grandes jugadores.
Coyuntura adversa, con focos de recuperación
La macroeconomía sigue siendo un condicionante decisivo. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del Indec registró en julio la primera caída interanual desde noviembre de 2024. Y la construcción comenzó a desacelerarse tras un semestre de fuerte crecimiento. “A la inestabilidad cambiaria se suman las altas tasas de interés y la pérdida del poder adquisitivo. Lo que golpea tanto al consumo como a la inversión”, indicó Bercovich.
En ese escenario, el rubro muebles y colchones mostró un crecimiento interanual del 12,3%, por la construcción en meses previos. Y también por cierta recomposición del consumo de bienes durables. “Aun así, el sector está lejos de recuperar los niveles de actividad de años anteriores. Y los signos de enfriamiento que se observaron en agosto y setiembre alertan sobre la fragilidad de la recuperación”.
Exportaciones en alza y sostenibilidad como diferencial
A contramano de la debilidad interna, el comercio exterior dio aire al sector. En 2025, las exportaciones de productos de madera elaborados crecieron 41% en volumen y 27% en valor. Con fuerte demanda de madera aserrada, tableros y maderas perfiladas. En 2023, las ventas externas alcanzaron los US$ 739 millones, con Estados Unidos, Brasil y América Latina como principales destinos.
El compromiso con la sostenibilidad es otro activo. Más del 40% de las superficies forestales que se utilizan en Argentina están certificadas bajo estándares internacionales de gestión sostenible (FSC y PEFC). Un atributo cada vez más valorado en los mercados globales.
Comité de Crisis: un llamado a la acción
El 30 de julio, la Faima resolvió la creación de un Comité de Crisis para la Foresto Industria. Con la participación de las cámaras representativas del sector. El objetivo es monitorear la situación, relevar datos, formular propuestas y presentar medidas de alivio a los gobiernos nacional y provinciales.
Entre los problemas más críticos se destacan la parálisis de la obra pública y la retracción de la construcción privada. También la restricción al acceso a financiamiento productivo por las altas tasas de interés. Además la caída de la demanda interna, que concentra el 80% de la producción. Y la inestabilidad en los precios y volúmenes de exportación.
Pese a las dificultades, muchas empresas sostuvieron el empleo, conscientes del valor estratégico de sus trabajadores capacitados. Sin embargo, la situación se vuelve cada vez más insostenible sin medidas de alivio inmediatas.
Por su parte, Fabián Esposito, tesorero de la Unión de Trabajadores de la Industria de la Madera (Usimra), señaló que “la situación de la industria de la madera en 2025 es complicada. Hasta fines del año pasado había una cierta estabilidad, aunque con mucho esfuerzo tanto de trabajadores como de empresarios. Sin embargo, notamos que la situación no repunta y esto se traduce en suspensiones en varias zonas del país, como Misiones, Corrientes, Entre Ríos y la zona centro. No notamos despidos masivos, sino una rotación estructural con menos turnos y adelantamiento de vacaciones, pero el empleo en general se mantuvo”.
“Estamos de acuerdo con que Faima conforme un comité de crisis, ya que hay problemas en la industria maderera. Pero no creemos que la crisis sea tan profunda como ellos plantean, con reducciones del 95% de la jornada laboral o despidos masivos”.
“En mi zona, en La Plata, esto no es así, ni tampoco se informó en otras zonas. Es cierto que hay problemas estructurales, de costos y competitividad. Este modelo económico del gobierno nacional está afectando a la industria nacional, y es necesario evaluar cómo recuperar la competitividad. En este aspecto, dialogamos con Faima, pero defendemos distintos intereses y tenemos nuestros propios análisis. Miramos el escenario con preocupación y nos ocupamos para evitar un ‘industricidio’. Esperamos que esta política no industrial del gobierno nacional, no tenga su correlato en la pérdida de puestos de trabajo”.
Una feria estratégica en tiempos de crisis
En este contexto, la Feria Internacional de la Madera y el Mueble, que se realizará del 2 al 5 de octubre en el Centro Costa Salguero, aparece como un punto de encuentro clave. Con más de 2.800 m² de exhibición, reunirá a toda la cadena de valor del sector. Con propuestas de empresas líderes, venta directa con promociones, charlas, conferencias. Y la presentación de prototipos innovadores del Laboratorio del Mueble Argentino.
El evento no sólo funcionará como vidriera de productos y tendencias, sino también como espacio de debate sobre el futuro de la industria maderera. Desde la necesidad de financiamiento productivo hasta la competencia creciente de importaciones.
“El desafío para la foresto-industria argentina es claro. Convertir la resiliencia demostrada en un motor de desarrollo sostenible”, indicó Bercovich. “Para eso, se requiere un marco de políticas públicas específicas, acceso a crédito productivo, inversión en diseño e innovación tecnológica, y apertura de nuevos mercados”.
“El sector maderero y mueblero tiene el potencial de pasar de ser un símbolo de crisis a convertirse en un emblema de desarrollo industrial, competitivo y sustentable para la Argentina del futuro”. Con más de 48.000 empleos directos y un entramado de pymes distribuidas en todo el país.(Mundo Gremial)