Cada vez más argentinos creen que los datos de inflación no reflejan el aumento real

Una nueva encuesta nacional revela un alto nivel de desconfianza de la población hacia los datos oficiales de inflación. Según un sondeo de la consultora Zentrix, casi siete de cada diez argentinos consideran que las cifras que informa el INDEC no reflejan adecuadamente la variación real de su costo de vida.

La desconfianza general alcanza al 67,4% de los encuestados, frente a un 29,9% que sí confía en las mediciones del organismo estadístico. Esta percepción está fuertemente atravesada por la identidad política.

Encuesta: 7 de cada 10 argentinos desconfían de la inflación que informa el INDEC



El estudio muestra que la credibilidad de las estadísticas oficiales está fuertemente politizada, funcionando más como un reflejo de la alineación electoral que de una valoración técnica. La diferencia entre los votantes del oficialismo y la oposición es abrumadora.

Más allá de la mirada individual, la evaluación sobre el rumbo general de la Argentina se volvió todavía más crítica. El 64% de los encuestados califica la situación nacional como “mala o muy mala”, un salto de 11,2 puntos porcentuales en comparación con julio. En otras palabras, casi 2 de cada 3 argentinos cree que el país está peor que hace apenas un mes.

Este dato refleja que, aunque algunas percepciones personales se mantienen relativamente estables, la visión colectiva sobre la marcha de la economía se agrava. La desconfianza hacia el Gobierno y el descreimiento en sus políticas económicas alimentan una sensación de pesimismo general, en un contexto donde la mayoría identifica a la clase alta como la principal beneficiaria de las medidas oficiales.

Esta marcada polarización en la percepción de un dato técnico como la inflación se da en un contexto de malestar económico general. El mismo sondeo revela que el 64% de los argentinos considera que la situación económica del país es negativa, y más del 40% califica su situación personal como mala o muy mala, lo que alimenta el escepticismo sobre las cifras oficiales.

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