La exigencia del FMI al Gobierno para sostener el equilibrio fiscal

El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este viernes la aprobación de un nuevo acuerdo con la Argentina, el número 23 en su historia, por un total de u$s20.000 millones, que incluye un primer desembolso inmediato de u$s12.000 millones. El plan, tendrá una duración de 48 meses y estará bajo el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF).
En paralelo, la directora del organismo, Kristalina Georgieva, indicó que el equipo económico de Javier Milei asumió el compromiso de avanzar con reformas profundas en materia tributaria, de coparticipación y del sistema jubilatorio, como parte del esquema de ajuste para consolidar el equilibrio de las cuentas públicas.
“El programa se enfoca en reforzar la calidad y sostenibilidad del ancla fiscal”, afirmó Georgieva. “Esto se sustentará en una disciplina continua del gasto, medidas de eficiencia y reformas bien secuenciadas de los sistemas tributario, de coparticipación de ingresos y de pensiones", prosiguió.
"Se seguirán realizando esfuerzos para proporcionar suficiente margen fiscal para la asistencia social prioritaria y el gasto prioritario en infraestructura”.
El plan económico acordado contempla una flexibilización del cepo cambiario, un superávit primario por encima de lo previsto originalmente y la meta de alcanzar el primer saldo fiscal positivo en casi veinte años. La primera revisión técnica del acuerdo será en junio de 2025, cuando el organismo evalúe la posibilidad de un nuevo desembolso de aproximadamente u$s2.000 millones.
La evaluación del FMI sobre la gestión de Milei
Por su parte, FMI mencionó como positivos los primeros resultados del plan oficial, destacando la baja de la inflación, una incipiente recuperación económica y mejoras en algunos indicadores sociales. Sin embargo, advirtió que el país todavía enfrenta desafíos estructurales y vulnerabilidades que podrían agravarse ante posibles crisis globales.
“Argentina sigue enfrentándose a vulnerabilidades y desafíos estructurales, incluyendo la limitación de los mecanismos externos de protección para afrontar los elevados y crecientes riesgos globales, así como obstáculos para un crecimiento sólido y sostenible”, alertó Georgieva.
El organismo también resaltó que las autoridades cuenten con medidas preparadas frente a eventuales turbulencias internacionales: “Ante el contexto global de riesgos elevados y crecientes, las autoridades cuentan con planes de contingencia, que se complementarán con una formulación ágil de políticas en el contexto de las revisiones de programas para refinar las políticas macroeconómicas según sea necesario para cumplir los objetivos del programa y restablecer la estabilidad de forma duradera. Una comunicación clara seguirá siendo imperativa, así como la necesidad de ampliar el apoyo social y político al ambicioso programa de reformas de Argentina”.
Con este nuevo programa, el FMI apuesta a que el país recupere el acceso a los mercados de capitales internacionales y atraiga financiamiento adicional, tanto de fuentes bilaterales como multilaterales, que permitan sostener el rumbo económico a mediano plazo.