Rosato exigió que el levantamiento del cepo ayude a reactivar a las Pymes industriales y que los dólares no se usen para importar

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, alertó que las medidas económicas que se tomen durante el 2025 deberán "priorizar la reactivación" de la producción manufacturera nacional para "poder recomponer la rentabilidad perdida" durante el año pasado debido a "la recesión y los aumentos desproporcionados" de los costos energéticos. En el último informe del Observatorio IPA, se destacaron las variables que afectaron negativamente a las fábricas locales y se señalaron las necesidades básicas que precisa el sector para recuperar competitividad, para "y evitar el inicio de un ciclo de desinversiones en 2025".
"Es impostergable que las medidas que tome el Ministerio de Economía, de acá en más, tengan como prioridad la recuperación la actividad industrial, porque las Pymes no soportarán más de medio año en comenzar a cerrar los portones si se continúa con los beneficios para las importaciones de productos terminados que vienen desde distintos lugares del mundo, mientras que en la Argentina afrontamos costos impositivos y energéticos que eliminan cualquier tipo de competitividad", aseguró Rosato.
El presidente de IPA exigió que el levantamiento del cepo cambiario que anunció el Gobierno nacional para el transcurso del 2025 "contemple, en primer lugar, beneficios para las Pymes industriales y que postergue el acceso indiscriminado de dólares para la importación de productos terminados", y exhortó al ministro Luis Caputo a que reciba a la Comisión Directiva de IPA o a una delegación de entidades del sector manufacturero nacional "para contemplar un plan conjunto que permita previsión a las fábricas nacionales".
"Necesitamos que Caputo nos reciba para acercarles nuestras propuestas, manifestarle nuestras preocupaciones e intercambiar realidades. Es cierto que mantenemos diálogo con algunos funcionarios y lo valoramos, aunque hay veces que preocupa el malestar que genera tener puntos de vista diferentes. En IPA queremos que al presidente Javier Milei le vaya bien y apostamos todos los días por el país", afirmó Rosato,
El último informe del Observatorio IPA señaló que la actividad económica de octubre "mostró una leve mejora desestacionalizada", aunque destacó que "persiste un panorama recesivo con señales de estabilización, aunque en niveles muy bajos". En tanto insistió en que, "si bien los precios la inflación mostró una leve desaceleración, con un aumento mensual del 2,7% y un acumulado anual del 117,8%" y que "los precios de los bienes se están estabilizando (+1,9%)", alertó que "los precios de los servicios (+4,4%) siguen impulsando las presiones inflacionarias, liderados por los reiterados ajustes tarifarios y costos operativos".
En términos cambiarios, el Observatorio IPA aseguró que "en 2024, el tipo de cambio real multilateral del peso argentino se apreció un 40%, alcanzando mínimos históricos desde 2015 y comprometiendo la competitividad exportadora". "Si bien la política de devaluación controlada logró estabilizar el mercado, aún persisten riesgos asociados al déficit de la cuenta corriente y la presión externa por ajustes cambiarios en 2025", enfatizó.
Según los datos de noviembre pasado, "el índice de producción industrial manufacturera (IPI) registró una caída interanual del 1,7% y un retroceso acumulado del 10,7% en los primeros once meses del año, reflejando una recesión generalizada". "La mayoría de los sectores industriales experimentaron contracciones, con solo cuatro mostrando crecimientos moderados, destacándose alimentos y bebidas (+8,4%) debido a un efecto de rebote técnico tras la sequía de 2022/2023. La actividad manufacturera enfrenta desafíos críticos para revertir esta tendencia y evitar el inicio de un ciclo de desinversiones en 2025", sostuvo.
El informe abarca y analiza otros indicadores que reforzaron un escenario de una actividad económica que "a enero de 2025, los datos evidencian que la economía argentina atraviesa una recesión prolongada, caracterizada por una alta inflación, caída del empleo y del consumo, y una industria debilitada".
"Aunque se logró un superávit comercial, la competitividad exportadora sigue comprometida. En 2024, el Gobierno implementó un plan de estabilización macroeconómica con el objetivo de reducir la inflación, el cual alcanzó resultados positivos. No obstante, el 2025 requiere con urgencia el inicio de una nueva etapa enfocada en políticas de reactivación y estabilidad económica", concluyó el Observatorio IPA.