Torneo clausura de fútbol: Tigre venció a Central Córdoba

Tigre ganó un partido chivo. En casa, derrotó a Central Córdoba por 2 a 1 en un partido que minuto a minuto se le iba complicando cada vez más. El pitazo final fue alivio y alegría en Victoria, para que el Matador siga prendido arriba en su zona camino a los playoffs.
El encuentro comenzó con un Tigre sacando las garras casi desde el vestuario. Apenas a los seis minutos, córner desde la izquierda: se hace cargo Jabes Saralegui, peina en el primer palo Juan Villalba y por detrás de todos apareció Mauro Méndez, que debutó en la red con la camiseta del Matador y le puso algarabía y calor a la fría noche de Victoria en el José Dellagiovanna con un prematuro 1 a 0.
Desde el gol, el local cedió la tenencia de la pelota y Central Córdoba se acomodó algo mejor en el campo, con la posesión del juego en tres cuartos y exigiendo a Zenobio en un par oportunidades, aunque el arquero de Tigre reaccionó bien cuando se lo llamó. Pero cuando a los dirigidos por Dabove más esquivo le era el partido, llegó el segundo gol. Un centro desde la izquierda cruzó todo el área y le quedó por la derecha a Moreno, que vio por el segundo palo a Santi López. El chiquitito, en el aire, le ganó a su marcador y cabeceó para el delirio de los hinchas y el 2 a 0.
Tigre tenía algunas desatenciones defensivas y se complicaba más de la cuenta para salir del fondo, pero cuando pasaba la mitad de cancha, con poco era peligroso. Saralegui y López se mostraban activos en la creación, Russo y Méndez colaboraban como primera línea de presión.
El cierre del primer tiempo estuvo marcado por la reactivación del visitante, que volvió a incomodar al arquero del Matador y que inclinó la cancha para intentar descontar. Los centros cruzados a Tigre le costaban muchísimo y por esa vía se aproximaban los santiagueños, aunque sin la cuota de suerte necesaria para romper el cero.
En el complemento, Tigre arrancó con mayores imprecisiones y cerca de los 10 minutos, cuando el equipo santiagueño mejoraba y jugaba en campo del Matador, un cabezazo en ataque después de un córner pegó en la mano de Moreno dentro del área y Echavarría marcó penal para Central Córdoba. Santos se hizo cargo, abrió el pie derecho, y marcó el descuento ante un Zenobio que se volcó de lleno al otro palo.
El gol lejos de despabilar a los de Victoria, lo replegó por demás y se dedicó a aguantar el embate (pobre de ideas) del Ferroviario. Zenobio tuvo respuestas ante las llegadas. El Matador se incomodó solo y no podía aprovechar los espacios que, en la desesperación, dejaban los visitantes, hasta que a los 24 minutos tuvo una clara en un error desde el fondo de Central Córdoba: recuperación de Saralegui, pase a Méndez que se acomodó en la medialuna del área y sacó un derechazo cruzado que se estrelló en el travesaño.
Lo que quedó del segundo tiempo tuvo a Tigre aguerrido en defensa y poco claro en el ataque. Si bien después de los 30 minutos Central Córdoba ya no llegaba con la insistencia que había mostrado en los primeros minutos, el dominio territorial seguía siendo claro y los de Dabove supieron sufrir. El partido terminó 2 a 1 y en el pitazo final hubo alegría, pero sobre todo suspiros de alivio en Victoria.
El próximo lunes, el Matador enfrentará a Barracas como local a las 21.15 horas.