Histórico: Se firmó el acuerdo de Paz entre las FARC y el gobierno de Colombia

No hubo dudas ni sombras durante el apretón de manos entre el presidente Juan Manuel Santos y ‘Timochenko’. Ni el jefe de Estado cubano, Raúl Castro, tuvo que ayudar a que el saludo se sellara, como ocurrió el 23 de septiembre del 2015, cuando el mandatario colombiano y el jefe de las Farc anunciaron el acuerdo en justicia.

Esta vez, sin titubeos, de manera espontánea, Santos estrechó la mano de ‘Timochenko’ mientras cada uno sostenía una carpeta con los acuerdos que le pondrán fin a 52 años de guerra con las Farc. “Ahora sí”, decían algunos de los emocionados espectadores del histórico momento en el salón de protocolo de El Laguito, en La Habana.

La contundencia del cronograma pactado para el cese bilateral y definitivo del fuego y la dejación de las armas avalaba el entusiasmo del Presidente y de ‘Timochenko’, mientras los invitados aplaudían sonoramente.

Habían escuchado que solo un día después de la firma del acuerdo final de paz, las Fuerzas Armadas reorganizarán las tropas del Estado para permitir el desplazamiento de los frentes de las Farc hasta las 23 zonas veredales y los ocho campamentos que se definieron como sitios de ubicación de los guerrilleros, pero cuya ubicación aún se desconoce. (Además: Así serán las zonas de concentración de las Farc)

Y que al quinto día las tropas de las Farc estarán ya en marcha hacia esos puntos para hacer viable la verificación del cese del fuego bilateral.

Al comienzo se había hablado de 22 zonas y ocho campamentos, porque entre los negociadores del Gobierno había discusión sobre una de ellas, en Cabrera (Cundinamarca), y esta se había sacado de la lista. No obstante, las delegaciones del Gobierno y de las Farc se pusieron de acuerdo para reemplazarla por otra y mantener así 23.

Cabe aclarar que la diferencia entre una zona y un campamento es el tamaño. Obviamente, la primera será más grande. En todo caso, como explicaron bien las partes en La Habana, la amplitud de esos puntos de ubicación de guerrilleros está en función de facilitar el monitoreo que coordinará Naciones Unidas.

Precisamente, al destacar el acuerdo para ponerle fin al conflicto, el secretario general de ese organismo, Ban Ki-Moon, dijo que “la ONU hará todo lo posible para hacer realidad la paz de Colombia”. (Además: Ban Ki-moon y cinco presidente, testigos de día histórico para Colombia)

En 6 meses, sin armas

La ONU también tendrá la tarea de recibir y fundir las armas de las Farc para convertirlas en tres monumentos a la paz, cuando se cumpla integralmente el desarme de esta guerrilla. Uno quedará en Colombia, otro en Cuba y uno más en Nueva York, sede de Naciones Unidas. (Además: Esto es lo que falta en los diálogos en La Habana)

Según lo pactado, la dejación de las armas tendrá que culminar en 180 días después de la firma del acuerdo final de paz. El grupo guerrillero las entregará en tres etapas: primero las hechizas y los explosivos, luego las armas largas y pesadas, y por último las personales.

Si la paz, como quedó propuesto, se firma en agosto, en febrero del 2017 las Farc habrán desaparecido totalmente como guerrilla.

“Que este sea el último día de guerra”, fue la frase de ‘Timochenko’ al comienzo y al final de su intervención ayer, tras lo cual el presidente Santos le entregó una bala convertida en bolígrafo que le había dado la ministra de Educación, Gina Parody, quien estuvo entre el numeroso y variopinto grupo de personas que acompañaron al mandatario a La Habana, para ver hecho realidad el sueño de la paz con las Farc.

Eran de distintas tendencias políticas, pero todos celebraron. Había desde conservadores como David Barguil hasta Aída Abella, dirigente de la Unión Patriótica.

“Esta es la paz de todos los colombianos, la que soñamos y esperamos por tantos años”, dijo Santos antes de confirmar que el acuerdo final con la guerrilla de ‘Timochenko’ se firmará en Colombia.

De igual manera, con el pacto del jueves, la diferencia por el mecanismo de refrendación de los acuerdos de paz quedó resuelta. El Gobierno y las Farc acordaron acoger la decisión de la Corte Constitucional sobre el plebiscito. Si el tribunal lo considera viable, ese será el instrumento. (Además: Así va el plebiscito que la guerrilla de las Farc ya aceptó)

El jueves, en El Laguito, no pasó por alto el peso que tiene en el hemisferio el acuerdo entre las partes. “La paz de Colombia es la proclamación de esta región como zona de paz”, dijo el presidente Raúl Castro, quien la considera una “victoria para Colombia y para América Latina”.

En el mismo sentido se pronunció el mandatario venezolano, Nicolás Maduro. Él piensa que “la paz de Colombia es la paz de la región”. (Además: Lágrimas de emoción de los colombianos en las calles del país tras la firma del fin del conflicto)

Durante el trascendental acto en La Habana, también quedó claro que aún hay temas pendientes por acordar, y así lo ratificó Santos. Y hacia delante “no todo será color rosa”, admitió ‘Timochenko’, pero como dijo Castro, este proceso “no tiene reversa”.

Con esa certidumbre, faltando 15 minutos para las 7 de la noche (en La Habana), el Presidente abordó el avión Júpiter 1202 de la Fuerza Aérea que lo traería a Colombia. Lo esperaba un espontáneo aplauso de los casi 100 acompañantes de viaje. Acababa de cumplir la misión que se había propuesto hace seis años, cuando asumió su primer mandato: cerrar el conflicto con las Farc.(El Tiempo)

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