Migraciones de Argentina confirmó la huida de Flávio Bolsonaro, rumbo a Ecuador

La Dirección Nacional de Migraciones informó en un comunicado que el senador brasileño llegó con su esposa y sus dos hijas el martes 27 de octubre a las 22:50 (hora local), a través del Puente Internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones.

El organismo precisó que los cuatro integrantes de la familia presentaron documentación válida y no tenían impedimentos legales para ingresar a Argentina, y que todos los movimientos migratorios quedaron registrados sin incidentes.

Posteriormente, a las 23:30, la familia abordó un vuelo privado de la empresa Baires Fly S.A. en Puerto Iguazú, y de acuerdo con el plan de vuelo presentado por la compañía, el destino declarado de la aeronave era Guayaquil, Ecuador.

La confirmación oficial del servicio de migración contradice la versión inicial del Gobierno argentino, que había negado contar con registros del ingreso del senador brasileño al país, luego de que los medios reportaran que había un avión privado retenido en el Puerto de Iguazú, de la firma Baires Fly, en el que presuntamente viajaba Flávio y que tendría como destino final EE.UU.

El "plan B" de Bolsonaro

Varios reportes sobre la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil apuntaban a que el político había llegado a Estados Unidos, donde, según fuentes citadas por The Washington Post, tenía previsto reunirse con su hermano Eduardo, quien también se encuentra en ese país.

La mañana del martes, la Policía Federal desplegó agentes en su residencia de Brasilia y comenzó a rastrear los pasos fronterizos, aunque inicialmente no logró localizarlo.

En medio de las versiones sobre su paradero, el primo de Bolsonaro, Leonardo Rodrigues de Jesus, confirmó que el viaje "ya estaba organizado" antes de conocerse los resultados de las urnas y funcionaba como "un plan B" en caso de perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva.  

La huida se habría producido horas después de que el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, le prohibiera salir de Brasil y ordenara confiscar sus pasaportes, ante el riesgo de fuga en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.

La salida del político del país contrastaba con las declaraciones que había realizado el lunes, cuando calificó la orden judicial como una persecución política y negó tener intención de abandonar el país. "Nunca pensé en salir del país. Entregaré mis pasaportes y me defenderé de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme, pero nadie me va a callar", había afirmado el dirigente del Partido Liberal.

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