Pablo Micheli: "Era más fácil hablar con Moyano en la CGT que con el actual triunvirato"

Pablo Micheli, jefe de la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (Ctaa), aseguró que "era mucho más fácil dialogar con Hugo Moyano en la CGT que con su actual triunvirato" y expresó que el dirigente camionero y ex titular de la central de Azopardo "era más abierto, escuchaba y existían por lo tanto más posibilidades de compartir caracterizaciones sobre tiempos, etapas y planificación conjunta".
"Dialogué mucho con Hugo. Resultó ser más abierto que el actual triunvirato cegetista. Escuchaba y se podían planificar acciones conjuntas. No hablaba con (Luis) Barrionuevo y (Antonio) Caló -los líderes de las otras dos CGT de entonces- pero sí con Moyano. Estuvo varias veces en la CTA e hizo una autocrítica sobre la defensa del unicato. Ahora vivimos una regresión en relación con lo que Moyano realizó en su tiempo, ya que el triunvirato participó en el diálogo social y desconoce a las CTA", puntualizó.

El dirigente de la CTA Autónoma subrayó que esa actitud de desconocimiento de las CTA por parte de la actual CGT refleja "una absoluta falta de solidaridad de clase", aunque "muchos de sus dirigentes estén muy contentos por tener diálogo exclusivo con el gobierno", lo que ratifica "el regreso al unicato" sindical.
"La CGT decidió el jueves medidas de fuerza para marzo y jamás se comunicó con las CTA. Quiere decidir en soledad. Pero, de todas formas, estas dos corrientes participarán en las protestas que determinó, aunque con una impronta propia. Las CTA no son un partido político para correr de atrás. Este triunvirato tiene dificultades para entender y aceptar la pluralidad", dijo Micheli.

Al opinar sobre la conducción de la CGT, Yasky evaluó que existe "una realidad contradictoria" y explicó que cuando una central tiene "un liderazgo fuerte -como era el caso de Moyano- son más sencillas las reglas de juego para poder dialogar", y añadió: "Con este triunvirato es más complicado porque ya tiene discusiones internas que se modifican según las circunstancias, es decir, hay descontento en algunos gremios que integran la CGT y muchos reclamos, porque hubo quienes quisieron sostener una política para posicionarla como herramienta casi subsidiaria del oficialismo".
"Eso está fracasando. Sin embargo, hay algo positivo, ya que hoy existen mejores condiciones para la unidad con las regionales cegetistas, como se observó en la Marcha Federal y ahora en Santa Fe. No es un tema menor. Hay mejor clima en las bases. Ello tiene incidencia en las decisiones actuales de esa central obrera. Las CTA tienen un diálogo más próximo con la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) -que integran bancarios, docentes privados, gráficos, televisión, lecheros, molineros, entre otros gremios- y, eso, ayuda a la relación en procura de lograr avances", afirmó.

Para el dirigente docente, las problemáticas del fuero laboral y el intento de revisar los convenios colectivos intentan conducir al movimiento sindical a "un fenomenal retroceso", y auguró que si "el gobierno logra cumplir el programa que le pusieron sobre la mesa los grupos económicos locales más poderosos, la Argentina regresará a 1942 en términos gremiales y de derechos laborales".

Yasky fue más allá en ese sentido y denunció: "Algunos empresarios ya le echaron el ojo a las comisiones internas y cuerpos de delegados y están dispuestos a cerrar su compañía para forzar la disolución gremial con el argumento de que esos núcleos sindicales no existen en Europa o Brasil y no hay por qué aguantarlos aquí. Lo que está en juego es muy fuerte. La CGT debe asumir esta realidad y terminar la luna de miel con el gobierno definitivamente. Su decisión del jueves fue positiva y debe tener consecuencia y continuidad", concluyó el dirigente docente.

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