Una nueva mentira de un centurión de Macri

El bloque de diputados nacionales FPV-PJ, que preside Héctor Recalde, quiere dejar expresado que en su presentación ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Actividades y Organismos de Inteligencia, el director de la AFI y amigo de Macri, Gustavo Arribas, no sólo no aportó ninguna prueba sobre las sumas depositadas en su cuenta en Suiza por un cambista brasileño preso por el caso de corrupción Lava Jato, sino que cambió la versión sobre el origen de los 70.495 dólares que reconoce haber recibido.
Arribas se presentó con la soberbia del que cree que tiene impunidad. No aclaró ninguna de las sospechas que lo salpican, y basta comparar lo que dijo el 24 de enero con lo que dijo hoy para advertir sus mentiras y contradicciones. En el comunicado que difundió en esa fecha, el jefe de la AFI afirmó que "la única de las cinco transferencias que me adjudican responde a parte del pago de la venta de un inmueble. Dicho inmueble fue precisamente mi casa, en la que viví entre inicios del 2008 hasta mediados del 2013”.
Hoy en la Bicameral, según trascendió en los medios, sostuvo que ese dinero corresponde a la venta de “muebles y cuadros” de su propiedad. O Arribas nos mintió a todos los argentinos el 24 de enero, o les mintió a los legisladores hoy en la comisión. Ambas opciones son gravísimas viniendo de un funcionario de primera línea del gobierno nacional, y dejan en claro que Arribas no puede explicar el origen de los 594.518 dólares que el cambista brasileño declaró haberle girado por el pago de una coima.
Tampoco pudo dar explicaciones de cómo se filtraron los audios de una escucha a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y al ex titular de la AFI Oscar Parrilli, escuchas que son una práctica habitual en el macrismo.
El bloque de diputados va a seguir investigando hasta que se descubra la verdad del Lava Jato y su vinculación con las cuentas offshore de argentinos, y de la filtración de las escuchas. Insistimos en que Macri es el máximo responsable de estos dos graves episodios, porque Arribas es su amigo personal, fue designado y tras las denuncias ratificado en el cargo por él, y sin dudas actúa bajo sus órdenes. Y ahora, para intentar explicar lo inexplicable, incurre en una flagrante mentira.