Desde mayo suspenderán las actividades de la fábrica de viviendas de madera más moderna de Latinoamérica

Así lo adelantó el presidente de la UTE y socio del proyecto, Pedro López Vinader. “Hemos elevado nota al gobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad y al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, con alternativas para que se utilicen las herramientas de financiamiento disponibles y se promueva la construcción de viviendas sustentables. La fábrica es de tecnología de punta y gran escala. Esta preparada para fabricar 400 viviendas por mes, y no llegamos a 10. Lamentablemente estamos es una situación en que todos los análisis marcan que no es rentable continuar en las actuales condiciones, y desde mayo suspendemos todas las actividades hasta que se encuentre alguna alternativa viable”, explicó.
La fábrica es la única en su tipo en el país en fabricación industrializada de casas parte, con una estimación mensual de producción de 50 viviendas por día, o un mínimo de 400 por mes en promedio. “En la actualidad no se está fabricando más de 5 o 10 kit de casas por mes. El cupo de financiamiento que dispuso el gobierno Nación-Provincia es muy bajo, no llegamos a cubrir los costos para poner en movimiento la planta industrial para que cierren los números”, explicó el empresario en contacto con ArgentinaForestal.com.
La crisis económica en la industria de la madera se arrastra desde hace varios años, y la ausencia de políticas en la Argentina en medidas que promuevan el mayor uso de madera en la construcción, el cumplimiento de la inclusión de un 10% de este material en todos los planes habitacionales del gobierno nacional, sumado al cupo de certificación propuesto por el gobierno actual, muy por debajo de las expectativas de los industriales madereros, llevó a los empresarios a decidir suspender todas las actividades de la fábrica desde mayo y hasta que un nuevo escenario se presente reales condiciones para la actividad.
“En estas semanas de cuarentena, hay que pagar igual los costos de servicios públicos, como la tarifa eléctrica, también los impuestos, y los sueldos. No estamos exentos de nada. Las PyMEs que integramos la sociedad de la UTE tenemos que sostener nuestras estructuras, que sumado a la falta de rentabilidad de la fábrica, se hace imposible. Tampoco logramos el apoyo necesario para la puesta en marcha por lo menos un 50% de la real capacidad de la fábrica de casas parte y así sostener al personal calificado. Por eso, decidimos parar todas las actividades desde mayo”, precisó López Vinader.(MOL)