El gobierno Nacional anunciará un nuevo plan para el blanqueo de capitales

El gobierno de Mauricio Macri se encuentra culminando la elaboración de un proyecto de blanqueo de capitales. Tras la salida del default de la deuda externa, la administración oficial prevé ahora una convocatoria a la repatriación de los capitales que se fugaron del país, particularmente en los últimos años. Esta iniciativa se complementará con otra, según adelantó la misma fuente: la elaboración de un proyecto de reforma impositiva que apunte, entre otros objetivos, a reducir la pesada carga que significa el costo laboral para las empresas.
Las autoridades confían en que, con un régimen adecuado, los capitales argentinos se sumen al entusiasmo que están evidenciando los inversores internacionales. Particularmente, tras la visita del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, dicen que no dejaron de sonar los teléfonos solicitando audiencias a los funcionarios por parte de grupos que buscan explotar el potencial económico de la Argentina.
Justamente el interés de empresas y fondos del exterior por efectuar inversiones productivas en el país también viene acompañado de la sorpresa por la falta de interés de los empresarios locales.
En el Gobierno comprenden que las empresas locales, conocedoras de los vaivenes de la economía argentina, sean "más cautos y desconfiados" pero las autoridades ya han recibido primeros datos concretos que la inversión local se "está despertando". Saben que existe mucho dinero argentino en el exterior y esperan (como ocurrió después en el 2001) que vuelva al circuito local.
El propio presidente Macri mantuvo una conversación con el titular de la AFIP, Alberto Abad (reacio a los blanqueos y moratorias) donde convinieron que la medida a implementarse será "muy exigente en el cumplimiento de las restricciones impuestas por la ley de lavado de activos". Asimismo el titular de la AFIP cuenta con todo el apoyo presidencial para perseguir "a propios y ajenos" que no cumplan con la ley.
En cuanto a las cifras, admiten desde el Palacio Hacienda que "todavía no hemos definido el costo que tendrá ingresar los fondos". Sin embargo, con el asesoramiento técnico de la AFIP, están definiendo la propuesta.
La idea de un blanqueo siempre estuvo dentro de las medidas del Gobierno (en particular del equipo económico) pero el escándalo de los Panamá Papers frenó la iniciativa, pero el interés mostrado por el exterior por invertir en el país reactivó el proyecto. La intención oficial es avanzar lo más rápidamente posible para que los efectos del ingreso de capitales ayude a morigerar la recesión.
Según mediciones del Palacio de Hacienda, los capitales de los argentinos en el exterior podrían superar los 230.000 millones de dólares. En tanto, organizaciones como Tax Justice Network calculan en el doble de esta cifra los fondos fugados del sistema financiero argentino.
"Si solo ingresara el 10% de esa cifra" se entusiasman en los pasillos oficiales aún sabiendo de antemano que esa aspiración es poner la vara demasiado alta.
Sostienen que el mandatario afirma que "liberamos las retenciones al agro y ya este sector se comprometió a invertir u$s 15.000 millones este año". Con este criterio justifica la eliminación de los gravámenes a la minería al tiempo que aclaran que el propio Macri quiere que este sector "agregue valor en Argentina".
Tal es el caso de la explotación de litio (en el norte se encuentra el segundo reservorio más importante del mundo), donde la intención del Gobierno es no sólo alentar inversiones para la extracción del recurso primario, sino también incentivar la incorporación de valor agregado local impulsando, por caso, la instalación de fábricas de baterías.
Otro de los campos que ha despertado interés entre los inversores extranjeros es el referido a energías alternativas. Se calcula que estas actividades podrían ser imán de inversiones por 5.000 a 6.000 millones de dólares en los próximos años.
Con el objetivo de aumentar el empleo y agregar valor se avanza en un proyecto de reforma tributaria.
Coinciden con el diagnóstico del Banco Mundial que ubica al sistema tributario de la Argentina entre los quince peores del mundo. En el informe Mundial sobre facilidad para hacer negocios (Doing Business) se consigna que para una empresa mediana, la carga de impuestos y contribuciones equivale al 137% de la ganancia, o dicho de otra forma, el Estado se lleva más que lo que gana el empresario.