La Pampa: La ciudad de Santa Rosa, amaneció sin colectivos por un Lockout de Autobuses

La empresa Autobuses Santa Fe cortó el servicio de transporte urbano de pasajeros desde las 0 horas de este sábado. Los choferes se presentaron a trabajar a las 5 de la mañana pero la empresa dispuso que los coches no salgan. "Los colectivos no salieron, es uan decisión de la empresa", reafirmó el secretario de Gobierno, Fernando Pina a primera hora de la jornada.
De todas formas, la firma aclaró que no se irán de la ciudad: van a suspender el servicio mientras quieren negociar un aumento del subsidio con la Municipalidad. "Estamos abiertos al diálogo pero ellos han rechazado nuestras propuestas", señaó Pina.
Es un virtual "lockout" patronal presionando porque los empresarios no están conformes con el aumento del boleto a 26,80 pesos que se autorizó este jueves. Habían solicitado llevarlo a 39 pesos porque supuestamente funcionan a pérdida.
El secretario de Gobierno, Fernando Pina, le dijo a El Diario que les ofrecieron adelantar un subsidio para que no tomen esa medida extrema. Pero desde la empresa lo rechazaron. Le dijeron a los funcionarios que no pueden comprar más gasoil. Pina confió que presentaron una medida autosatisfactiva en la justicia para que las unidades no sean movidas de la ciudad.
Desde UTA, el gremio que nuclea a los trabajadores de transporte, le confirmaron a El Diario que el personal se presentó a trabajar normalmente. "Cobraron el sueldo hoy, así que mañana se presentarán a hacer el trabajo normalmente. Si la empresa no deja sacar los vehículos, no podemos hacer nada. Es un problema entre la Municipalidad y Autobuses", aseguró el secretario adjunto José Álvarez.
De todas formas, el gremialista aseguró que desde la empresa les aseguraron que no se irán de la ciudad. "Sabíamos desde ayer que algo había, nos enteramos que había una nota desde el mediodía. Por eso empezamos a ver qué peligro había de que se fueran. La empresa dice que no se quieren ir, pero quieren que le arreglen el costo con un subsidio mayor. Saben que el boleto más no se puede aumentar", dijo Álvarez, quien reconoció que por esta situación los trabajadores están "con el corazón en la boca".
"Tenemos acordado que el aguinaldo lo pagan la semana que viene", indicó.
A principio de año se había declarado la emergencia del servicio, cuando el Gobierno nacional eliminó los subsidios que recibía el transporte de pasajeros. Eso le permitió a Autobuses Santa Fe reducir recorridos y frecuencias.
Sin embargo, la empresa advirtió en varias oportunidades que no le cerraba los números. Hace un mes y medio había obtenido un aumento del boleto a 22 pesos. Pero ahora habían pedido llevarlo a 39.
En el medio hay un tironeo político. El intendente Leandro Altolaguirre y sus funcionarios piden que la Provincia otorgue un auxilio. Pero desde Casa de Gobierno responden que eso es imposible. Y que el financiamiento extra lo soliciten a Nación. El presidente Mauricio Macri cortó los subsidios del transporte público a partir de enero de este año. Después Santa Rosa accedió a un fondo compensador, pero los recursos que llegan no se equiparan a los subsidios que venían recibiendo.
Ahora, con la amenaza de la empresa, el conflicto se agudiza.
El jueves en el Concejo se había dado el okey al aumento -por mayoría- y se aprobó un proyecto de resolución para reclamarle al gobernador Carlos Verna un aporte para el mantenimiento del servicio, a través de dinero o de gas oil a través de Pampetrol.
Los subsidios que quitó Nación significaban unos 4 millones de pesos por año, además del precio diferenciado del gasoil. Nación incluyó a Santa Rosa dentro del Fondo Compensador del Transporte que no resulta suficiente porque es un aporte de 2,9 millones de pesos y con el combustible a precio de boca de expendio.
El Concejo en la última sesión también aprobó un pedio al Gobierno nacional, a requerimiento del bloque del PJ, para que Altolaguirre “gestione ante Nación un aumento del Fondo Compensador del Transporte Público para que el servicio pueda seguir brindándose por parte de la empresa y a un precio razonable para los usuarios”.
Un favor tras otro
La inédita medida que tomó ayer Autobuses Santa Fe, dejando a la capital de la provincia sin servicio de transporte público, no es más que un capítulo más de una cadena de pedidos de favores que arrancó incluso desde el proceso licitatorio.
En 2013, durante la gestión de Luis Larrañaga, el Grupo Plaza había rescindido el contrato de concesión. La gestión municipal le permitió a Autobuses incumplir con el pliego licitatorio para garantizar la prestación del servicio: se acumularon reclamos por la accesibilidad (no tenían unidades de piso bajo), demoraron con la implementación de la tarjeta magnética, no usaron un seguro local y tampoco tenían los sitios de cabecera de línea donde los choferes pudieran descansar o higienizarse. Todo en medio de dudas sobre acuerdos políticos ante la vinculación de la firma con la familia del diputado kirchnerista Agustín Rossi.
De a poco, empezaron a cumplir a medias con algunos de estos reclamos y la situación se extendió durante la gestión de Altolaguirre. Al final, hubo algunas unidades de piso bajo y en otras instalaron rampas, además de ofrecer un servicio de combis. Todos parches que nunca terminaron de garantizar la accesibilidad, que según el pliego debía ser al 100%.
Con la decisión del gobierno de Macri de quitar los subsidios al transporte, la situación recrudeció. El nuevo esquema que planteaba Nación -además de un Fondo Compensador que apenas cubría la demanda- era que las provincias se hicieran cargo, pero La Pampa se opuso. Y así Autobuses empezó a pedir aumentos de boleto y de subsidios y hasta a retrasar el depósito de los haberes de los trabajadores para presionar.
Ahora la empresa inauguró un nuevo capítulo, dejando a los santarroseños sin transporte público a la espera de una respuesta que vuelva a satisfacer sus demandas.