Temor en el Gobierno por la guerra comercial entre EE.UU. y China

Mientras no cesa la guerra comercial desatada por los Estados Unidos y China, y que luego fue replicada por otros países, en el Gobierno crece a pasos agigantados el temor por los excedentes de mercaderías que golpearán las puertas de la Aduana nacional.

Como se dio a conocer, las medidas de restricción de las importaciones alcanzaron entre octubre del 2017 y octubre pasado los 588.000 millones de dólares, una cifra más de siete veces superior a la registrada en ese período entre 2016-2017.

“Para Argentina, como para cualquier país, una guerra comercial no es buena noticia. Hay efectos inmediatos permisibles como la baja en el precio de algunos productos internacionales que pueden verse afectados (la soja, por caso), así como una baja en la inversión internacional posible como consecuencia de la incertidumbre que genera esta disputa”, señala el consultor en comercio exterior, Marcelo Elizondo, a BAE Negocios.

“Además la guerra comercial puede producir excedentes de stocks que ambos (por EE.UU. y China) quieran colocar en otros mercados. Adicionalmente, debe decirse que si EEUU, como consecuencia de esta denominada guerra, incentiva in versiones en su propio territorio puede desalentar inversiones de empresas estadounidenses (EE. UU. es el principal emisor de inversión extranjera en el mundo y el principal inversor externo en Argentina)”, puntualiza el titular de la consultora DNI.

Por lo demás, considera Elizondo, una situación internacional de volatilidad (que surge de la incertidumbre del llamado riesgo político) retrae proyectos y “pone a mercados como el nuestro en espera, mucho más si Argentina tiene las dificultades domésticas que ha mostrado”.

Por otro lado, si el conflicto se concentra en los dos gigantes, lo probable es que para Argentina, el mayor perjuicio sea una demora más larga en recuperar cierto acceso a mercados financieros.

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