El FMI confirmó que desembolsará los 7.600 millones de dólares correspondientes al primer trimestre de 2019

El Directorio Ejecutivo del FMI concluyó este miércoles la segunda revisión de la evolución económica de Argentina en el marco del Acuerdo Stand-By aprobado el pasado 20 de junio y confirmó que desembolsará los 7.600 millones de dólares correspondientes al primer trimestre de 2019.

Tal y como lo había adelantado el italiano Roberto Cardarelli tres semanas atrás cuando concluyó su informe técnico de la segunda revisión, el Directorio del FMI adelantó a fin de año la revisión correspondiente a enero y aprobó el desembolso -que llegaría al país entre el viernes y el lunes- sobre la base del cumplimiento de las metas de déficit fiscal primario y de crecimiento cero de la base monetaria.

Esta vez, el Directorio consideró "crítico" empezar a pensar en reformas de mediano plazo que le permitan a la economía volver a crecer y adelantó que se pondrán en marcha los proyectos para hacer efectiva la independencia del Banco Central respecto del Poder Ejecutivo.

Las estimaciones del Fondo estiman que en el segundo trimestre la economía volverá a crecer, lo que discrepa con las estimaciones de economistas locales -incluso Carlos Melconian- que hablan de un rebote estadístico en el tercer trimestre que difícilmente llegue a sentirse en el bolsillo de los votantes antes de las elecciones.

"La conclusión de la revisión permite a las autoridades girar el equivalente a DEG 5.500 millones (USD 7.600 millones), lo cual eleva las compras totales desde junio a DEG 20.210 millones (USD 28.090 millones). Al concluir la revisión, el Directorio Ejecutivo también aprobó la solicitud de las autoridades de modificar el criterio de desempeño", informó el Fondo en su comunicado oficial.

El cambio de criterio, explicaron a LPO fuentes del FMI, consiste en que admitirán un mayor monto nominal de déficit fiscal porque la inflación fue mayor a la esperada, pero se sostendrá como porcentaje del PBI. "Es un tecnicismo", aseguraron.

Tras el debate del Directorio Ejecutivo sobre el plan económico de Argentina, el Primer Subdirector Gerente del FMI, David Lipton, declaró que: "Hay primeros indicios que el programa de reforma económica rediseñado de las autoridades argentinas, incluyendo el nuevo marco de política monetaria, está dando resultados. El peso se ha estabilizado y, a pesar de que continúa siendo elevada, la inflación ha empezado a bajar, a medida que se desvanecen los efectos de la depreciación del peso. Con todo, la economía argentina aún se está contrayendo y continúa siendo vulnerable a los giros de la actitud de los mercados. Se prevé que la actividad económica comenzará a recuperarse en el segundo trimestre de 2019".

"La aprobación del presupuesto de 2019 con amplio respaldo político ha contribuido a apuntalar la confianza en el plan de reforma económica de las autoridades y la continuidad de las políticas. La disciplina fiscal creó espacio para pagos extraordinarios que ayudaron a proteger a los más vulnerables de la carga del ajuste", agregó Lipton.

"De cara al futuro, será crítico continuar resguardando las metas fiscales de los retos de implementación y de una recaudación más débil de lo previsto. Mantener el gasto social debe seguir siendo una prioridad clave. Es necesario avanzar más para mejorar el marco fiscal a mediano plazo y la gestión de la deuda", remarcó el segundo en la cadena de mando detrás de Christine Lagarde.

"El continuo compromiso con un crecimiento cero de la base monetaria y con un tipo de cambio determinado por el mercado afianzará más la credibilidad del marco de política monetaria, reanclará las expectativas de inflación y reforzará la resiliencia de la economía ante shocks externos. Se encuentran en marcha preparativos para recapitalizar el banco central y realzar su independencia operacional", agregó Lipton.

Una vez más, el FMI insistió en la necesidad de reformas estructuralesCom tendientes a devolver a la economía a una senda de crecimiento: "A medida que la economía se estabilice, sería crítico orientar el programa de reforma hacia el crecimiento a mediano plazo. En este contexto, las reformas estructurales estimularían la inversión y la productividad; crearían más posibilidades de empleo para la mujer, los jóvenes y los trabajadores de bajo ingreso; y brindarían más respaldo a quienes viven en la pobreza", recomendó Lipton.

LPO había adelantado que el FMI insistiría en la reforma laboral y en particular la del sistema jubilatorio por ser una de las principales razones del déficit fiscal primario.

"También se podrían desplegar esfuerzos hacia la mejora de la eficiencia del gasto social, ampliando a la vez la cobertura de la red de protección social. También sería importante continuar eliminando las distorsiones del sistema tributario, mejorando la normativa del mercado laboral, creando una base financiera sostenible para el sistema de pensiones, y fortaleciendo la gobernanza", dijo.

"La implementación continua y firme del plan de estabilización será esencial para tranquilizar a los inversores nacionales e internacionales, afianzar el regreso de Argentina a la estabilidad macroeconómica y mejorar el nivel de vida de todos los argentinos de manera duradera", concluyó el vicedirector del FMI.

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