El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) registró una baja de 4,2%

El índice serie original del indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) registró una baja de 4,2% respecto a igual mes del año anterior, la peor caída en más de un año y medio, informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
A diferencia del conjunto de la economía que viene mostrando variaciones interanuales muy negativas desde abril, la construcción no presentaba una caída semejante desde febrero del 2017. Luego de un período de fuerte expansión donde fue la estrella de la economía en plena campaña electoral, aminoró su crecimiento y solamente tuvo un mínimo retroceso del 0,1% en el mes de junio.
Es por eso que el acumulado anual mantiene un alza del 6,4%, a pesar de esta importante contracción. Por su parte, la serie desestacionalizada arrojó una variación negativa del 0,8% respecto al mes anterior y el índice serie tendencia-ciclo registra una baja mensual del 0,6%.
En términos interanuales, de los 13 insumos de esta actividad sólo 2 presentaron resultados positivos en septiembre. El yeso subió un 12,7% y el resto de los insumos -que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción- lo hizo en un 11,3%.
Por el contrario, los insumos con peor desempeño fueron cales (-13,8%), cemento portland (-10,6%), ladrillos huecos (-9,4%), pinturas para construcción (-7,4%), pisos y revestimientos cerámicos (-5,4%), hormigón elaborado (-4,7%), mosaicos graníticos y calcáreos (-3,8%) y artículos sanitarios de cerámica (-3,5%).
Por otro lado, la construcción perdió en agosto más de 13.000 puestos de trabajo respecto al mes anterior (-2,9%), tendencia que se mantendrá durante los próximos tres meses en caso de cumplirse las expectativas empresarias.
Según la encuesta cualitativa de la construcción, el 57,4% de los empresarios que se dedican a obras públicas espera reducir su dotación de personal, contra sólo un 1,5% que planea aumentarla. En el caso de las construcciones privadas, el resultado es notablemente menos preocupante, aunque se mantiene el signo negativo entre los que piensan contratar trabajadores (4,9%) frente a los que consideran que tendrán que realizar despidos (14,6%).
Esta diferencia en las expectativas entre obras públicas y privadas se repite en el caso del nivel de actividad futuro. Mientras que en las primeras el 69,1% anticipa una menor actividad contra un 1,5% que opina lo contrario, en el caso de las obras privadas estos indicadores alcanzan el 48,8% y el 7,3% respectivamente.