Catamarca: Por la crisis económica crece el cierre de comercios

El sector comercial sigue sufriendo el impacto de la crisis económica y cada vez son más comercios los que bajan la persiana.

En un relevamiento realizado por El Ancasti, se pudo comprobar que solo en la última semana, cinco comercios cerraron sus puertas en el microcentro.

Sin dudas el rubro indumentaria se lleva la peor parte, ya que la mitad de los cierres fueron locales de venta de ropa, blanquería y uniformes de trabajo.

Según se pudo observar en ese período, dos locales que se ubicaban en calle Chacabuco a metros de peatonal Rivadavia cerraron definitivamente sus puertas. Uno de ellos había abierto no hace mucho tiempo y el impacto de los altos costos para mantenerse en la actividad fue el detonante de cierre. A menos de 70 metros, otro local de blanquería y uniformes decidió poner fin a la actividad; el local se había instalado hace menos de dos años, tras el cierre de otro también dedicado a la venta de ropa.

La peatonal también muestra el impacto de la baja de las ventas. Un local de Rivadavia casi Chacabuco entró en liquidación por cierre definitivo.

Las estadísticas que lleva adelante la Unión Comercial  señalan que las ventas se retrajeron alrededor de un 50%; sin embargo para algunos comerciantes llega al 70%.

Pero a ese rubro se suma otro, también en un complejo panorama, el de venta de calzado. En calle Maipú, al menos un local dedicado a este rubro anunció el cierre definitivo y puso sus productos en liquidación a precio de costo, para no perder la mercadería.

Por Sarmiento, a metros de la plaza 25 de Mayo, un maxikiosco es otro que  puso fin a la actividad.
La mayor parte de los comercios apunta a la enorme baja en las ventas, que la Unión Comercial de Catamarca ya habían señalado supera el 50% y que sigue en ascenso. Sin embargo, algunos comerciantes  estiman que podría ser aún superior y rondaría casi el 70%.

La compleja situación económica que afronta el país llevó a las familias a consumir solo lo imprescindible y cuidarse en los gastos, priorizando la alimentación y el pago de servicios, por lo que la compra de bienes quedó relegada.

A esto se suman los elevados costos, principalmente en el pago del alquiler y de los servicios.

En varios casos los comerciantes apuntaron que es prácticamente imposible poder afrontar el pago del alquiler de un local que puede rondar los $30.000 y hasta $120.000 en forma mensual; este último es el costo que tienen algunos  que se ubican en plena peatonal.   También, los elevados costos del servicio de energía, que en varios casos prácticamente duplicó su valor en el último año, conforman un  combo difícil de superar al cerrar el mes.

Tal como lo indicaban los panoramas más desalentadores, con el avance del año se siente aún más el impacto de la crisis económica.

A junio los coletazos más agudos de la crisis impactaban en el sector comercial, producto de varios despidos en el sector industrial, los altos costos de los servicios y una recesión en crecimiento.

Si bien los primeros meses del año el impacto se traducía a los traslados fuera del microcentro en la búsqueda de locales más económicos; luego desencadenó en los cierres definitivos.

En septiembre, otro cimbronazo dejó por lo menos media docena de cierres de comercios y una veintena de despidos.

En los últimos meses los comercios históricos fueron los que más sufrieron la crisis. Uno de ellos fue Bechylan, que cerró sus puertas tras unos 30 años en el rubro de los hilos; y el mes pasado fue Calzados Randolfo, que también tras 50 años de trabajo decidió cambiar de rubro.

Pero el panorama hacia fin de año no mejora, y en el sector esperan que aún puedan registrarse más cierres, aunque las expectativas aún no se pierden que finalmente la economía cambie su rumbo, tal como viene anunciando sin éxito el Gobierno nacional.

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