ATE convocó a un paro nacional para el 11 de abril, con acampes y otras medidas
La conducción nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió hoy un paro general para el 11 de abril próximo en todo el territorio, que incluirá acampes en las principales ciudades y variadas protestas en la semana del 9 al 13 de ese mes, en demanda de "la reincorporación de los despedidos" y en rechazo al "techo salarial".
La decisión fue adoptada hoy por los secretarios generales de la mayoría de las provincias y se realizará junto con otros gremios y organizaciones adheridas a la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA) -sector Hugo Godoy-Ricardo Peidro- en reclamo de "la reincorporación de los cesanteados, el pase a planta permanente de los precarizados y el rechazo al tope salarial del gobierno nacional".
A través de la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (Clate), que lidera el también adjunto nacional de la ATE, Julio Fuentes, el 11 de abril se realizará "un pedido de solidaridad a las embajadas de la región y del Caribe en la Argentina para que respalden en un todo la lucha del personal de la actividad", indicó Godoy.
El dirigente sindical añadió que el 5 de abril habrá una huelga general de los sindicatos estatales de la región patagónica para exigir la reincorporación de 500 despedidos en la mina de Río Turbio, su estabilidad laboral y el funcionamiento pleno de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) y de la usina de 240 MW de esa localidad, dijo Godoy.
También ese día, en Buenos Aires, la ATE y otros gremios de docentes y judiciales se movilizará hacia la Casa de Gobierno bonaerense para exigir "un inmediato cambio de rumbo en la negociación salarial y en las políticas sociales del gobierno provincial".