Empresarios reclamarán un período de gracia para tomar nuevo personal y aliviar los costos laborales

Empresarios de distintos rubros enfocaron sus pedidos al Gobierno nacional para lograr la ansiada recuperación de puestos de trabajo perdidos durante la recesión del último año y sobreponerse además a una sucesión de períodos de ausencia de creación de nuevos empleos.

Alertados por la falta de competitividad de las firmas locales ante la competencia mundial, reclamarán un período de gracia para nuevas contrataciones de personal para aliviar los costos laborales.

La iniciativa, que aún no fue debatida de modo formal en ninguna de las entidades de mayor peso de la Argentina pero que comenzó a gestarse en reuniones privadas entre los máximos referentes empresarios del país, tiene por objetivo generar empleo privado con reglas que tengan una vida útil con plazos extendidos.

Por caso, el CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, dejó ver parte del debate que se abrió en el sector privado al sostener que si existen “reglas”, la contrapartida es “decisión privada”. Fue una propuesta que dejó al pasar en parte de su discurso durante el último encuentro de ProPymes que la multinacional argentina realizó la semana pasada.

“La incorporación de nuevo personal en la circuito formal se logra si el Estado fija reglas y dice, por tres años no hay carga social para los nuevos trabajadores dentro del mercado formal, una vez que la regla está fijada y es clara, la pequeña y la mediana empresa van a sentir que la incorporación de gente se puede efectuar en condiciones que no perjudican su competitividad en el exterior”, confesó Rocca ante BAE Negocios una vez finalizado el evento.

Ese avance generó entusiasmo entre los empresarios pymes, quienes se encuentran en la encrucijada de decidir inversiones durante 2017 para reflotar la producción de sus empresas pero sin la seguridad de que un eventual repunte de la actividad económica se sostenga más allá del año electoral.

“Inevitablemente se va a crecer porque el año que se va fue decididamente malo. Y además, el mercado interno se revitalizará por el efecto de las elecciones. Pero, ¿quién nos garantiza que las inversiones servirán más allá del año que viene?”, se preguntó a este diario un importante empresario textil, que detalló que la producción de hilados local cuenta con maquinaria de última generación que las convierte en “muy competitivas para adentro de las fábricas pero no hacia afuera”.

La generación de empleo privado y en condiciones de formalidad se transformó en una aguja en el pajar para la actividad local. Sucede que, más allá de la recesión productiva del último año, la industria congeló la creación de puestos de trabajo desde 2012. La masa laboral que se incorporó al ejido productivo durante esos cuatro años fue, en el mejor de los casos, al trabajo no registrado, alertaron desde la UIA.

Los empresarios confían en medidas que auxilien al sector con subsidios indirectos que sean “equitativos para todos los sectores, sin distinciones ni beneficios especiales, para que en base a la productividad se generen los nuevos puestos de trabajo”. “Si las reglas son claras y sostenidas en el tiempo, va a existir una mejora en el empleo, la mejor forma de ayudar al Gobierno a combatir la pobreza”, afirmó un líder empresarios del sector industrial.

Existen dentro de una de las entidades líderes proyectos en marcha que buscan “aliviar las condiciones que exige la formalidad, para lograr que los emprendimientos micro y pymes que se encuentran en actividad sin estar registrados puedan incorporarse al sistema formal y aumenten así su margen de ganancia en lugar de sentir la presión impositiva que los obligue a mantenerse por fuera de las reglas de juego”, señalaron fuentes consultadas por este diario, quienes participan de proyectos de prueba para mostrar casos de éxito.

back to top