Petróleo: se acelera el fin del barril “criollo”, que estuvo vigente durante casi diez años

Los principales jugadores del mercado petrolero acordaron “de palabra” comenzar a comprar el petróleo crudo para refinar a un precio alineado a las cotizaciones internacionales. De esta forma, se acelera el fin del barril “criollo”, que estuvo vigente durante casi diez años. Según afirmaron desde dos de las más importantes compañías del sector de refinería, el mercado acordó comenzar a pagar por el barril crudo un precio mucho menor al diferencial que rige actualmente. En algunas firmas temen que una transición rápida del precio “criollo” al de mercado afecte sus estructuras productivas, preparadas para un barril a 70 dólares, por lo que se traduzca en menor actividad en el sector.

La primera en dar la señal de alerta, la semana pasada, fue la compañía canadiense Madalena, que opera en Argentina y que informó que sus compradores de crudo pagarán en noviembre y diciembre un 30% menos por su producción de petróleo. El comunicado de la firma explicaba que “otros productores han confirmado que ellos también han sido advertidos de manera similar” y que “el precio promedio de barril que recibió durante el tercer trimestre del año fue de u$s 61,65”.

Desde dos de las compañías más importantes con presencia en el sector downstream (refinerías) afirmaron a este diario que existe un acuerdo de palabra entre los grandes jugadores del sector paguen “un precio fijo”, en línea con el precio internacional de referencia. Incluso desde una firma explican que algunos tipos de crudo en particular “lo pagamos uno o dos dólares por debajo del precio, dependiendo de la calidad”.

“Ya una vez que perforó los 50 dólares todas las refinerías cambiaron la metodología y se pusieron de acuerdo en pagar a productores a precio fijo. No hubo una resolución escrita pero ya estaba pactado”, afirmó una fuente de una importante petrolera.

Entre las compañías del sector existen dos posturas respecto a cómo “terminar” con el precio diferencial de crudo, dependiendo la manera en que puedan absorber el costo. Algunos respaldan una baja rápida mientras que en el caso de YPF, con presencia en ambos sectores (producción y refinería), lo más conveniente sería un cambio “gradual”, de convergencia hacia enero de 2018, ya que sus estructuras productivas están preparadas para un barril a 70 dólares. Por eso en la petrolera que dirige Miguel Gutiérrez temen un efecto “freno de mano en un vehículo que va a 200 kilómetros por hora”, graficaron.

En los otros dos ámbitos en lo que preocupa el fin del precio diferencial es en los gobiernos de provincias petroleras y en sindicatos. En el primer caso, porque una baja drástica del precio del barril de petróleo crudo derrumbaría la recaudación de regalías petroleras, mientras que para en los gremios se teme que la convergencia al precio de mercado signifique una menor actividad en el sector, ya golpeado por la baja del precio de referencia internacional.

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