Lesa humanidad: Mañana podrían darle domiciliaria a Etchecolatz

Cuando falta exactamente un mes para el décimo aniversario de la desaparición de Jorge Julio López, organismos de Derechos Humanos vuelven a convocar a una concentración para exigir que no se otorgue el beneficio de la prisión domiciliaria al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. Advierten además que se podrían haber falseado datos médicos para justificar su traslado a un hospital.

“Estamos tratando de explicar porque hubo una información que se entendió mal: cuando en esta semana el Tribunal número 3 de instrucción de Ernesto Kreplak dictaminó la negativa a la domiciliaria, fue por solo de los casos, y Etchecolatz tiene un montón”, aclaró Carlos Zaidman, de la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), en diálogo con Política Argentina. “Muchos entendieron que era definitivo, pero va a tener mucho más peso lo de mañana, porque es por casi todos los casos que ya fueron juzgados y por los que ya fueron elevados a juicio. Por eso vamos a concentrar para reclamar que no se la den”, enfatizó. La concentración será a las 9 de la mañana frente al Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, en Calle 4 entre 51 y 53.

Además, abogados querellantes de las causas por crímenes de lesa humanidad advirtieron que la resolución de los últimos días dispuso la internación del represor en una clínica de Montegrande pero, cuando ingresó el viernes a la guardia y se comprobó que estaba estable y no requería internación, volvió al penal de Ezeiza. Los médicos del Hospital Penitenciario habían informado que a raíz de una huelga de hambre el genocida había adelgazado seis kilos –de 73 a 67 kilos-, pero en documentación médica del mes de abril ya estaba registrado que pesaba 67. “Ante la posibilidad de que los médicos penitenciarios, que dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, hayan falseado los datos para beneficiar la situación y el reclamo de Etchecolatz, las querellas realizaremos las correspondientes denuncias y planteos penales”, anticiparon.

“Llamaba la atención la brusquedad de la baja, de 73 a 67 kilos en menos de una semana. No podía ser que estuviera estable con tanta pérdida de peso. Revisamos la documentación y un informe de abril encontramos que ya pesaba 67. O engordó después y ahora volvió a su peso o mintieron en el peso inicial de la huelga de hambre”, advirtió la abogada Guadalupe Godoy. Y resaltó que los médicos penitenciarios dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que deberá responder por esta situación. “Si quieren hacer una amnistía, que lo sinceren”, planteó.

“Lo que supuestamente bajó no fue por la huelga de hambre, su condición física sigue siendo la misma y no amerita ninguna razón humanitaria para que se vaya a la casa, más teniendo en cuenta los dictámenes que dijeron que cualquier afección que pudiera tener por la edad se puede atender en los servicios de sanidad del servicio penitenciario”, agregó Zaidman. Y destacó el nivel de movilización que genera la posibilidad de que Etchecolatz vuelva a su casa: “Estamos hablando del máximo genocida con vida de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Es un personaje simbólicamente muy pesado y una domiciliaria a este genocida le abre las puertas a un montón más. Si se la dan a él, después van a venir domiciliarias en cataratas”.

En tanto, hoy trascendió que el Gobierno ya no apelará las domiciliarias a represores que defina la Justicia.

(Política argentina)

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