Diputados aprobó con un amplio respaldo político el proyecto de ley de reforma del impuesto a las Ganancias

La Cámara de Diputados aprobó en general esta mañana con un amplio respaldo político el proyecto de ley de reforma del impuesto a las Ganancias que eximirá de ese tributo a más de un millón de trabajadores, lo que permitirá mejorar el poder de compra de asalariados y jubilados.
La iniciativa se aprobó por 241 votos que fueron aportados por el Frente de Todos, Juntos por el Cambio (JxC), Interbloque Federal, Unidad para el Desarrollo, Acción Federal y el Movimiento Popular Neuquino, y tres abstenciones y que contó con la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán, desde una de las bandejas laterales al estrado.
Las abstenciones fueron del macrista Luciano Laspina, del radical Facundo Suárez Lastra y de la cívica Mónica Frade, todos de Juntos por el Cambio.
El texto establece que los trabajadores que ganen por debajo de 150.000 pesos brutos dejarán de pagar Ganancias, y aquellos salarios de entre 150.000 y 173.000 pesos tendrán deducciones especiales que serán determinadas por el Poder Ejecutivo.
En el caso de los jubilados, el “piso” pasará de seis a ocho haberes mínimos, y aquellos que además perciban ingresos distintos al haber jubilatorio, como por ejemplo una renta de alquiler o intereses de un plazo fijo, podrán acceder igualmente al beneficio.
Tanto Juntos por el Cambio como el Interbloque Federal, Unidad Federal para el Desarrollo y los bloques minoritarios, entre ellos el Frente de Izquierda, acompañaron la iniciativa, aunque pidieron algunos cambios e hicieron planteos de fondo sobre el diseño del proyecto.
La iniciativa fue la última en tratarse, de una reunión que comenzó el sábado por la mañana y durante la que se trató además la modificación de la ley de dopaje, una iniciativa sobre educación ambiental, el proyecto que facilita la transición del monotributo al régimen general y, sobre tablas, se convirtió en ley la declaración de la emergencia en zonas patagónicas azotadas por los incendios.
El debate
Uno de los miembros informantes del proyecto fue el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, quien destacó que con los cambios introducidos a la ley “sólo el 7% de los trabajadores y trabajadoras registrados quedarían alcanzados” por el tributo.
“Es un proyecto de mucha trascendencia, porque lo que estamos discutiendo tiene que ver con una cuestión muy importante para muchísimos trabajadores y trabajadoras de nuestro país”, arrancó el diputado del Frente de Todos al tratarse el último tema.
El oficialista recordó que “en los últimos años (en referencia al gobierno anterior) tuvimos un cambio sustancial” que fue que se pasó de un 10% de trabajadores alcanzados por el impuesto a “un 25%, es decir uno de cada cuatro trabajadores alcanzados”.
A su turno, la presidenta de la Comisión de Legislación del Trabajo, Vanesa Siley, remarcó que “estamos en el medio de una pandemia, en la puerta de la segunda ola, y la Argentina va a hacer un esfuerzo fiscal de alrededor de 50 mil millones de pesos para que miles de cientos de trabajadores y trabajadoras recuperen el valor adquisitivo de sus salarios”.
Otro aspecto que subrayó fue uno sobre el cual Juntos por el Cambio planteó disidencias, y es el referido a “la posibilidad de que un ingreso extra por fuera de la jubilación hasta el tope de 167 mil pesos” no les imposibilite poder acceder la beneficio de la deducción especial.
Luego, la diputada insistió sobre el contexto en el cual se aprueba el proyecto: “Estamos en la Argentina 2021”.
El primer opositor en hacer uso de la palabra durante el debate fue el santafesino del Pro Luciano Laspina, quien inició aclarando que ese gravamen “no es un invento de Perón” y sostuvo que es “el impuesto más progresivo que se conoce, y por lo tanto se aplica en todas las economías del planeta”.
“Para los que no saben de impuestos, solo acá en la Argentina el pseudo progresismo sube Ingresos Brutos, que pagan los pobres, y bajan impuesto a las Ganancias, que pagan los que ganan 650 mil pesos”, disparó el macrista. Aclaró luego que “por supuesto que estamos a favor de pagar menos”, pero advirtió que 8% de lo que se paga en un supermercado son Ingresos Brutos, “que el Pacto Fiscal que ustedes derogaron empezó a subir de manera salvaje en todas las provincias. Cuando uno paga en un supermercado, 41% de lo que se paga son impuestos…”.
Compartió el tiempo con el radical misionero Luis Pastori, quien planteó las disidencias formuladas respecto del dictamen de comisión, que tienen que ver con cuestiones como que “este diseño raro que se ha elegido genera una doble discriminación: discrimina contra aquellos que están superando los 150 mil pesos. La siguiente discriminación es contra los autónomos, los cuentapropistas, son los grandes olvidados de este proyecto, cuando no hay ninguna razón que justifique el trato desigual”.
Puso como ejemplo que un médico, un abogado o un contador, que estén en relación de dependencia y cobren hasta 158 mil pesos, por ejemplo. “Van a pagar cero. Pero el mismo médico, contador o abogado que trabaje por su propia cuenta y tenga la misma ganancia, ¿cuánto va a pagar de impuesto a las Ganancias? 10 mil pesos mensuales, más o menos. Contra cero del otro; la única diferencia es que no trabaja en relación de dependencia y el otro no”, expresó.