Un ministro británico ratificó la postura del Reino Unido sobre Malvinas

El gobierno de Reino Unido ratificó su posición sobre las Islas Malvinas luego de que Donald Trump dejara abierta la posibilidad de revisar el respaldo de Estados Unidos a la postura británica sobre la soberanía del archipiélago, cuya soberanía reclama la Argentina. El ministro de Hacienda británico, John Healey, afirmó que no recibió "ninguna sugerencia" de funcionarios estadounidenses después de las declaraciones del presidente norteamericano y aseguró que Londres mantiene su posición sobre las islas.
"Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen", remarcó Healey en declaraciones a The Times.
Healey fue el primer funcionario británico en pronunciarse sobre la cuestión de las Malvinas después de las declaraciones de Trump. La cuestión vuelve así a quedar en el centro de la relación entre Washington y Londres, luego de que el mandatario estadounidense planteara públicamente que la postura estadounidense sobre las Malvinas puede ser revisada, en medio del tira y afloje de la OTAN con EEUU.
Las declaraciones de Donald Trump sobre las Islas Malvinas
El debate se reabrió este lunes la posibilidad de que Washington vuelva a analizar su posición frente a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas entre Argentina y el Reino Unido. Consultado sobre si su gobierno está reconsiderando su postura, el mandatario respondió: “Siempre la reviso. Es así con todas las posiciones. Esa es solo una de muchas”.
La respuesta de Trump no implicó un anuncio de cambio en la política estadounidense, pero dejó abierta la posibilidad de que la administración vuelva a evaluar su posición frente al conflicto. Luego, el presidente estadounidense hizo referencia a la situación interna del Reino Unido y señaló: “El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán”.
Las declaraciones se producen después de que trascendieran versiones sobre una eventual presión de Washington sobre el gobierno británico para que incremente su gasto en Defensa. Según informó The Telegraph, funcionarios del Pentágono habrían evaluado modificar la postura estadounidense sobre las Malvinas como una herramienta para impulsar a los países aliados de la OTAN a elevar sus inversiones militares.