El salvataje de EE.UU frena la corrida cambiaria pero la economía sigue en recesión

En un giro inesperado e histórico para el país, el gobierno de La Libertad Avanza recibió un apoyo extraordinario del Tesoro de los Estados Unidos merced a la buena sintonía política entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump que sirve para alimentar las anémicas reservas del Banco Central, aunque ahora la pregunta es si va a servir para reactivar la recesión en que ha caído la economía desde febrero.

El salvataje en el inicio de la primavera cortó de plano una nueva corrida cambiaria que había disparado abruptamente el riesgo país y puso al dólar arriba de la banda cambiaria oficial, y en medio de un proceso electoral que el 26 de octubre definirá si la ciudadanía reafirma el apoyo de hace dos años al modelo liberal de ajuste fiscal y motosierra o si le firma el certificado de defunción al inédito proceso de reformas de Milei.

Trump fue más allá y al respaldo económico le brindó un contundente apoyo político. “Milei tiene mi respaldo completo para la reelección”, dijo sin tapujos, como si el líder de la potencia mundial creyese que en octubre el jefe de Estado argentino se juega su puesto en la Casa Rosada.

En sintonía, el secretario del Tesoro de ese país, Scott Bessent, anunciaba el apoyo económico de unos 20.000 millones de dólares, que aunque no está claro cómo se efectivizará, sirvió para aplacar de lleno a los mercados y bajó bruscamente el riesgo país y el dólar, y reaccionaron positivamente los bonos.

Como al pasar, y sin dar detalles, Bessent reveló que el gobierno argentino había sido víctima de un golpe financiero que había colocado al riesgo país en casi 1500 puntos y al dólar alrededor de los 1500 pesos, en un rush de dos días con olor a corrida cambiaria.

La puesta en escena del salvavidas a Milei fue inédita y cinematográfica, por el modo elegido para hacer el anuncio, que se hizo por redes sociales y hasta Trump aprovechó para difundir la suya: Truth Social. Truth Social.

El portaaviones económico de Estados Unidos sirvió para calmar los mercados, pero lo cierto es que Trump le dijo a Milei que en la política vernácula debe barajar y dar de nuevo, es decir, debe hacer un recambio quirúrgico de Gabinete e incluso cambiar alguna pieza en el Congreso.

Es que las esquirlas de los escándalos por la criptomoneda Libra, del Fentanilo y de las coimas en la ANDIS llegaron también hasta Washington y el nombre que más suena es el de la hermana presidencial, Karina Milei.

Resulta improbable que Milei acepte hacerla a un costado, pero todo indica que, como le confesó el jefe de Estado a un colaborador, quiere la cabeza de los Menem, Martín (presidente de la Cámara de Diputados) y Lule (su segundo en la Secretaría General de la Presidencia), según supo PeriodismoFederal.

Mañana lunes Milei inicia su ‘segundo tiempo’, en el que ineludiblemente debe enhebrar nuevamente consensos con algunos gobernadores para que le vuelvan a dar el sostén político que perdió este año.

El problema es que ahora, a un mes de una elección legislativa nacional, muy pocos se quieren acercar a un débil Milei, especialmente los peronistas ‘dialoguistas’ y los mandatarios agrupados en ‘Provincias Unidas’.

El intento lo harán este lunes con la convocatoria al Consejo de Mayo, un formato de reuniones que nació frágil y que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentará reflotar para darle una nueva vida al gobierno.

Milei, a su vez, intensificará la campaña electoral para intentar revertir la parálisis en que lo sumió la paliza electoral que inesperadamente le propinó el siete de septiembre el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Hace apenas tres meses el jefe de Estado libertario gritaba que iba a arrasar el 26 de octubre, y ahora suplica y se resigna a un empate, ya que otra defección electoral lo pondría nuevamente en la cornisa y quizá haga repensar a Trump sobre si es conveniente enviar una batería de auxilio económico a La Libertad Avanza.

Por algo Milei debió soportar este año dos corridas cambiarias y las sorteó por el apoyo del Fondo Monetario Internacional, en abril, y del Tesoro de EE. UU., en septiembre, pero ya está a la vista que son menos asientos contables.

La economía real, la de la calle, muestra signos de deterioro mes a mes desde febrero y el alerta fue la estrepitosa caída del Gobierno en la provincia de Buenos Aires, una de las más afectadas por la recesión y el cierre de empresas y comercios y el despido salvaje de trabajadores.(Periodismo Federal)

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