España: Llegan a Canarias, 283 inmigrantes

Cerca de 300 personas desembarcaron desde navíos precarios en el último día en Canarias, la cifra más alta desde 2007, y uno de ellos falleció en la peligrosa travesía, señalaron hoy autoridades del archipiélago español donde las llegadas aumentaron fuertemente en el año en curso.
Al menos "283 migrantes llegaron desde ayer martes", señaló una portavoz de la delegación del gobierno en el archipiélago, ubicado en aguas del Atlántico a decenas de kilómetros de las costas del sur de Marruecos.
Se trata del número más alto de inmigrantes llegados en un sólo día desde 2007, precisó una portavoz de Cruz Roja en Canarias citada por la agencia de noticias AFP.
Este año estuvo marcado por la reactivación de esta ruta oceánica desde África particularmente peligrosa.
El cadáver de uno de las personas fue descubierto ayer en una embarcación que transportaba 57 personas, entre ellos un niño y dos mujeres, cerca de la isla de Tenerife, indicaron los guardacostas españoles.
En total, al menos ocho embarcaciones precarias fueron rescatadas en aguas cercanas a algunas de las siete islas del archipiélago entre ayer y hoy.
Solo en la mañana de hoy, tres barcos con 126 inmigrantes fueron recuperados cerca de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, esta última la más cercana a África.
Canarias volvió a convertirse en puerta de entrada predilecta a Europa, como lo fue entre 2006 y 2008.
Las llegadas clandestinas de inmigrantes se multiplicaron casi por siete desde inicios de año con respecto al mismo periodo de 2019.
Entre el 1 de enero y el 31 de agosto se contabilizaron 3.933 personas, según el Ministerio del Interior.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), informó que en esta ruta marítima de fuertes corrientes murieron al menos 239 migrantes entre el 1 de enero y el 19 de agosto, una cifra que ya superó los 210 muertos de 2019 y de lejos los 43 de 2019.
Con los centros de recepción de inmigrantes en el archipiélago saturados, más de 300 migrantes llegados en los últimos días debieron dormir en un campamento improvisado en el puerto de Arguineguin, en Gran Canaria.