Viena: Nuevo intento de mediación para que se negocie la paz en Siria

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, encabezan hoy un encuentro de diplomáticos de 17 países en Viena en un nuevo intento por estabilizar la tregua en Siria y revivir las negociaciones de paz.
El primer objetivo es lograr que se consolide el alto el fuego, cada vez más frágil en las últimas dos semanas, y permitir así que llegue la ayuda a la población atrapada en medio del conflicto armado.
Es el primer encuentro del llamado Grupo de Apoyo a Siria (ISSG) desde la tregua acordada en febrero.
"Hoy intentaremos crear las condiciones para que se refuerce el cese de hostilidades para que no solamente la ciudad de Alepo sino toda la región de Alepo vuelva a la calma", señaló al inicio del encuentro el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, en alusión a uno de los focos de mayor violencia.
El grupo está formado por 17 países que han apoyado a ambos bandos en la guerra civil y utilizan por tanto su influencia sobre el régimen y los rebeldes armados para conseguir un alto el fuego. Mientras que el Gobierno estadounidense apoya a los insurgentes moderados, Rusia lo hace al presidente sirio, Bashar al Assad.
En las conversaciones en Viena están también las dos potencias regionales rivales de Oriente Medio, Arabia Saudí e Irán, que apoyan respectivamente a los rebeldes y al régimen.
En abril las conversaciones de paz celebradas en Ginebra terminaron sin resultado, después de que la oposición decidiera abandonarlas alegando que se habían recrudecido los ataques de las fuerzas del régimen apoyadas por Rusia y los problemas con la asistencia humanitaria y la entrega de ayuda.
Hay que conseguir que la oposición siria regrese a la mesa de negociaciones para continuar dialogando, aseguró Steinmeier como uno de los objetivos de encuentro. "Tenemos que encontrar el camino para volver al proceso político", indicó.
El ministro añadió que es necesario que haya un cambio de gobierno porque "Siria no será capaz de construir un futuro a largo plazo con Assad en el poder". Sin embargo, la delegación oficial se negó en Ginebra a aceptar una separación del cargo del presidente.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Yavad Zarif, señaló que su país apoya la tregua y un diálogo de paz, pero alertó de que el alto el fuego podría resultar beneficioso a los grupos terroristas.
"No debemos dejar que los terroristas usen el cese de hostilidades para realizar más operaciones terroristas", indicó.
La tregua no incluye a los grupos yihadistas Estado Islámico (EI) ni al Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria.
Además de los ministros de Relaciones Exteriores y diplomáticos de 17 países participan representantes de la Liga Árabe, de la Unión Europea (UE) y la ONU.