La Unión Europea fracasa en su intento de acordar el reparto de cargos

El fracaso de consumó poco después de las 12 del mediodía y después de una cumbre que se prolongó durante 18 horas sin éxito. El portavoz del presidente del Consejo Europeo anunció que se suspendía la reunión y que se reanudaría mañana a las 11 de la mañana. Será un nuevo intento de alcanzar un consenso que por el momento se ha demostrado imposible.

La UE está viviendo un choque entre familias políticas por el reparto de los grandes cargos de las instituciones de la Unión Europea. Los populares sufren una profunda división interna, con una mayoría de delegaciones rebelándose contra la propuesta, avalada por uno de los suyos, nada menos que la canciller alemana Angela Merkel, de elevar al socialista Frans Timmermans a presidente de la Comisión Europea.

Inicialmente, el rechazo de los populares fue frontal, pero a medida que transcurría la noche, fue transformándose en potencial aceptación de Timmermans a cambio de compensaciones en los otros cargos en disputa, es decir las presidencias del Consejo y del Parlamento europeos. Se barajó que los populares obtuvieran la presidencia del Consejo y se repartieran con los liberales la del parlamento, dos años y medio para cada uno. Además, a los liberales les correspondería el Alto Representante. Pero, al final, no se consiguió ningún acuerdo, y tuvo que suspenderse la cumbre. De todas maneras, no tiran la toalla y mañana harán un nuevo intento.

La familia popular que, actualmente ocupa las presidencias de las tres grandes instituciones europeas, se resiste a ceder poder argumentado que fue el partido ganador en las últimas elecciones europeas. Pero, esta vez los resultados han permitido una alianza entre socialistas y liberales que quieren acabar con lo que consideran un “monopolio” de los populares en la UE. Además, en el Consejo Europeo, el peso popular es limitado, con un reparto más igualado entre los jefes de gobierno de las distintas familias políticas. Y ellos son los que tienen que proponer al candidato a presidir la Comisión Europea que después deberá aceptar el parlamento.

Choque por el poder entre familias

La división en el seno de los populares europeos es sangrante. Más de 16 horas de reunión de los líderes europeos y el impasse sigue. Los populares no aceptan al socialista Frans Timmermans como presidente de la Comisión europea. Por una vez, que una propuesta llegara con el aval de la canciller Angela Merkel no sirvió para allanar el camino. Se le rebelaron los suyos en el PPE, y esta división llevó a un callejón sin salida a la cumbre de la UE para decidir el reparto de los grandes cargos.

Lo que se produjo fue un choque abierto por el poder entre las grandes familias europeas. Los populares se rebelaron inicialmente contra la posibilidad de que los socialistas consiguieran el cargo más preciado, la presidencia de la Comisión Europea. A medida que avanzaba la noche, empezaron a aceptar la posibilidad pero a cambio de compensaciones entre el resto de cargos, los que tenían que repartirse con los liberales. La presidencia del parlamento europeo, que iría destinada a Manfred Weber, no les parecía suficiente y se planteaba también su acceso a presidir el Consejo Europeo. Aquí es donde se abrió la posibilidad de un reparto temporal en alguno de estos dos cargos.(La Vanguardia)

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