Terrorismo: El kamikaze de Bruselas trabajó en aeropuerto

Uno de los dos terroristas que se hizo estallar en el aeropuerto Zaventem de Bruselas trabajó durante dos meses -uno en el verano boreal de 2009 y otro en 2010- en el Parlamento Europeo.
El futuro atacante suicida era empleado de una empresa externa para los trabajos de limpieza, con un contrato para estudiantes, precisaron a ANSA fuentes europeas, que confirmaron el hecho, sin difundir el nombre del terrorista. Según parece, su nombre sería el de Najim Laachraoui.
La inquietante noticia llega en un momento en el que Bruselas está, con mucho esfuerzo, intentado volver a la normalidad, tras
los atentados en el aeropuerto y en una estación metro del pasado 22 de marzo.
En el período en el que el hombre trabajó en la sede del Parlamento europeo la empresa de limpiezas que lo empleaba había
suministrado toda la documentación necesaria, de la que se desprendía que el joven tenía el prontuario completamente
limpio.
Siete años más tarde de ese momento Laacharoui terminó abrazando al yihadismo al hacerse saltar por los aires en el aeropuerto.
Mientras, los investigadores belgas siguen tratando de armar las diferentes piezas del "equipo del terror" responsables de las masacres del 22 de marzo en la ciudad.
Según quedó confirmado hoy, la fiscalía federal difundirá mañana el identikit de otra persona buscada por los atentados: quizás se trata del llamado "hombre con el sombrero" que apareció en una foto muy difundida junto a los dos kamikazes en
el aeropuerto poco antes de los atentados.
De él no se supo más ningún detalle tras la liberación del periodista "free lance" Faysal Cheffou, quien inicialmente había sido identificado por las telecámaras instaladas en el aeropuerto de Zaventem.
El gobierno de Bélgica está intentando por otra parte lanzar una "operación simpatía" con la prensa internacional, que en estos días ha puesto bajo la lupa a Bruselas y a las dificultades existentes en el país en el frente clave de la lucha contra el terrorismo.
Las acusaciones contra la nación del norte de Europa son muy duras: algunos expertos hablan incluso de Bélgica como de un
"Estado fallido".
"Volvamos a la vida normal tanto en Bruselas como en Bélgica", destacó el premier Charles Michel, precisando que las autoridades "han hecho todo lo posible" para lograr este resultado.
Michel salió claramente a la defensa, al recordar que "todos los países tienen éxitos y fracasos". El premier también señaló
que Salah Abdeslam -el planificador de los ataques terroristas en París detenido recientemente en Bruselas- fue capturado en
cuatro meses, mientras que "para Bin Laden fueron necesarios diez años", completó.
El presidente de la región de "Bruselas Capital", Rudi Vervoort, aseguró a su vez que la capital "sigue estando de pié" tras los atentados.
De una u otra manera, el aeropuerto está lentamente volviendo a la normalidad, mientras que en el caso de la red metropolitana de la ciudad el objetivo es llegar a una apertura total en los próximos días. Nadie duda por otra parte que los controles y las patrullas existentes van a ser mucho más consistentes que en el pasado. (ANSA).