El Parlamento británico ha rechazado el acuerdo sobre el Brexit, de Theresa May

A dos meses y medio de que el Reino Unido salga del bloque comunitario, el Parlamento británico ha rechazado con una humillante derrota de 230 votos el acuerdo sobre el Brexit que la primera ministra británica, Theresa May, firmó con Bruselas. El duro revés a May deja un amplio abanico de escenarios, empezando por el más próximo: la votación de una moción de censura contra el Ejecutivo británico, que fue presentada ayer por el Partido Laborista y se llevará a cabo este miércoles. Este es el siguiente paso que debe superar el país para desvelar cuál puede ser su devenir en uno de los momentos más cruciales de su historia.
Pese al batacazo recibido, la premier se mostró el martes confiada en que cuenta con la mayoría necesaria de los 650 diputados de la Cámara de los Comunes para el voto de hoy. Para ganar necesita los votos de los conservadores y los socios norirlandeses del DUP, que esta semana ya avanzaron que estaban dispuestas a ofrecerle su respaldo en caso de que se diera ese escenario. No obstante, en el aire sigue el interrogante de si el más de un centenar de tories que votaron a favor de destronar a la líder conservadora en una moción de confianza que fracasó se mantendrán esta vez al lado de May. Cabe recordar que el martes 118 de sus diputados votaron en contra de su plan.
Los laboristas ganan la moción de confianza
Si algunos de los diputados conservadores que se amotinaron contra May mantienen la rebelión y votan en su contra en la moción de censura del miércoles, el jefe de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, obtendrá la victoria anhelada y derrotara a la (hasta ahora) indestructible Theresa May.
El mecanismo funciona de la siguiente manera, si la mayoría de los Comunes votan en contra de May, el Partido Laborista tendría 14 días para demostrar, mediante otra votación en Westminster, que puede comandar una mayoría y formar su propio gobierno. En ese período, tanto May como otro candidato también podrían tratar de ganar el respaldo del Parlamento. Si ninguno de los candidatos lo consigue, se activaría automáticamente el proceso para celebrar elecciones generales, que tendrían lugar en 25 días laborables.
El plan alternativo de May
De acuerdo con una enmienda aprobada por los Comunes la semana pasada, el Gobierno de May tiene hasta el próximo lunes para presentar a los diputados un plan B sobre el Brexit. Así lo ha confirmado la primera ministra después de sufrir la humillante derrota del martes (la más grave que experimenta un Ejecutivo británico en la historia reciente del país). Será entonces cuando presente los siguientes pasos a seguir.
Si supera la moción de censura, la intención de May es reunirse con las demás fuerzas políticas para explorar posibles estrategias que puedan despertar un mayor apoyo entre los Comunes. La primera ministra deberá escuchar más atentamente peticiones como las de los conservadores euroescépticos y el DUP, que han urgido a May a renegociar el acuerdo para deshacerse de la polémica cláusula de salvaguarda para Irlanda del Norte, el gran tema de discordia del pacto.