La NASA se aproxima con éxito el objeto más distante jamás explorado

La nave New Horizons de la NASA ha logrado aproximarse con éxito a Ultima Thule, el objeto más lejano jamás explorado. Hoy 1 de enero a las 06.33 (hora peninsular) ha pasado a 3.500 kilómetros del astro, situado en el cinturón de Kuiper, a 6.600 millones de kilómetros del sol.
A las 16.29, diez horas después de la máxima aproximación, han llegado a la Tierra las primeras señales de New Horizons. La comunicación ha confirmado que el encuentro ha ido como estaba previsto y que todos los sistemas de la nave funcionan correctamente. New Horizons ha enviado también las mejores imágenes de Ultima Thule hasta el momento.
Aunque todavía son borrosas por la baja resolución a la que se han transmitido –se trata de un pequeño avance antes de que se empiecen a retransmitir los datos científicos–, las fotografías han permitido obtener una nueva estimación del tamaño de Ultima Thule: mide 35 kilómetros de longitud por 15 de ancho.

Asimismo, confirman que tiene una forma irregular y alargada, como de cacahuete, tal y como se sospechaba a partir observaciones realizadas desde la Tierra en 2017. Según los datos disponibles, podría ser un único asteroide o bien dos objetos orbitando uno en torno al otro, ha señalado Alan Stern, investigador principal de New Horizons, en una conferencia de prensa retransmitida por la NASA. El misterio lo resolverán las próximas imágenes de Ultima Thule, que se espera que lleguen a la Tierra esta misma madrugada, junto con los primeros datos científicos.
Por otra parte, las fotografías que New Horizons ha captado durante su aproximación al objeto han probado que uno de sus polos se encuentra orientado hacia la dirección en la que se aproxima la nave. Según los datos preliminares, podría tardar entre 15 y 30 minutos en completar una rotación sobre sí mismo.
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Las mejores imágenes hasta ahora confirman que Ultima Thule tiene una forma irregular y alargada, como de cacahuete, y que mide 35 kilómetros de largo por 15 de ancho
New Horizons retransmitirá información a la Tierra con cuentagotas, ya que no puede tomar datos y enviarlos a la vez. Dado que la nave viaja a 50.000 kilómetros por hora, el encuentro con Ultima Thule será breve. Por ello, los científicos han preferido maximizar el tiempo de observación y descargar el grueso de los datos después.
Si todo va según lo planeado, New Horizons tardará un total de veinte meses en enviar toda la información científica que habrá recopilado durante su encuentro con Ultima Thule entre el 31 de diciembre y el 2 de enero. Dada la enorme distancia a la que se encuentra la nave, las señales tardan seis horas en llegar hasta la Tierra, donde las reciben las antenas de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Las comunicaciones que ha enviado hoy New Horizons las ha captado una de estas antenas, situada en Madrid.