Cataluña: Abstención de partido anticapitalista allanó el camino para que Torra sea elegido presidente

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El partido anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP) anunció hoy que sus diputados se abstendrán mañana en la votación de investidura del candidato secesionista Quim Torra, con lo que se espera que Cataluña tenga nuevo presidente tras cinco meses de bloqueo y a días de que venza el plazo para nuevas elecciones.

La elección de Torra garantiza un escenario de mayor conflicto entre Cataluña y España, ya que al defender su candidatura el dirigente secesionista se comprometió a trabajar "sin descanso" para lograr la República catalana y dijo que sería un presidente "transitorio" y que abriría un "proceso constituyente".

El ex presidente Carles Puigdemont, quien lo designó a dedo, adelantó que su sucesor convocará a nuevas elecciones en cinco meses si continúa la "persecución" y, por lo tanto, el conflicto con el Estado español, comicios que se prevén tendrá fin constituyente.

Para ser investido, Torra dependía de la CUP, después de que una parte del partido anticapitalista y asambleario forzó una reunión para plantear un voto contrario, algo que finalmente fue rechazado.
“El Consejo político extraordinario decidió mantener las cuatro abstenciones en la investidura de Quim Torra y posicionarse en la oposición”, informó hoy la CUP en un comunicado posterior a la reunión.
"En el contexto político actual, de limitación de derechos sociales y políticos y de auténtica represión por parte de un Estado totalitario como es el español, no bloquearemos una investidura", explicó Lluc Salellas, vocero de la CUP, antes de advertir a Torra que tiene que "ir mucho más allá de lo que expresó y conseguir que la República sea efectiva".
"Tiene que ir más allá de las palabras, queremos hechos lo antes posible", subrayó.

La posición de abstención de los diputados anticapitalistas evitó que Torra fuese elegido ayer en primera votación, cuando necesitaba mayoría absoluta.

Sin embargo, mañana le bastará con obtener la mayoría simple de los 135 diputados de la cámara.

Torra, quien figuraba en el puesto número once de la lista independentista Junts per Catalunya (JxC), obtendrá el respaldo de su partido y de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con lo que sumará 66 votos a favor, frente a los 65 de los partidos de la oposición no independentista.

La principal carta de presentación del nuevo presidente es haber dirigido de forma interina la plataforma Ómnium Cultural, uno de los motores del movimiento secesionista.

Se trata del cuarto aspirante a presidir Cataluña tras las elecciones de diciembre, convocadas por el Ejecutivo español de Mariano Rajoy cuando intervino la norteña región para abortar el proceso secesionista que llevó a la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre último.

Antes, los secesionistas intentaron sin éxito investir a Puigdemont, al preso Jordi Sánchez y al ex consejero Jordi Turull, vetados por el Ejecutivo español y la Justicia, por estar procesados por rebelión. En cambio, Torra no tiene cuentas pendientes con la Justicia.

La candidatura de este abogado y editor de 55 años sin experiencia política, fue anunciada por Puigdemont, después de que el Ejecutivo español frustrara su segundo intento de investidura al presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la ley catalana que pretendía avalar su elección a distancia.

De ahí que Torra asumió ser el presidente "simbólico" y "provisional" -incluso no utilizará el despacho del ex presidente en el Palacio de la Generalitat-, mientras reivindica a Puigdemont como el "presidente legítimo", según aseguró durante el debate de investidura.

Nadie oculta, por lo tanto, que será el ex presidente quien llevará las riendas de Cataluña desde Berlín, donde espera que se resuelva su extradición a España, tras el rechazo de la justicia alemana de repatriarlo por el delito de rebelión y el intento actual de la justicia española de que lo extraditen por sedición.

No obstante, Torra deberá asumir la responsabilidad de ejercer el cargo, de ahí que su discurso fue muy criticado por los partidos de la oposición, que lo calificaron de "incendiario" y "radical", así como también censuraron que solo pretenda representar a los independentistas.

El candidato proviene del mundo de la cultura y representa a uno de los sectores más duros del independentismo, al punto que sus oponentes lo tachan de "xenófobo" y "supremacista".

Su candidatura emergió con polémica, a raíz de una tuits ofensivos con los españoles que publicó hace seis años en las redes sociales, como que "los españoles solo saben expoliar" o que en Cataluña "evidentemente, vivimos ocupados por los españoles desde 1714".

El gobierno español de Mariano Rajoy, en una reacción inusual, emitió un comunicado en el que consideró que las palabras del aspirante a presidente eran "sectarias" y "frentistas", y que alentaba las tensiones. También advirtió que estaría vigilante a lo que hiciera y a la vulneración del marco constitucional.

Con la elección de Torra se pondrá fin al bloqueo político en Cataluña a pocos días de que el 22 de mayo venza el plazo para formar gobierno.

En principio, al asumir el nuevo presidente se levantará la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que habilitó al Ejecutivo central a tomar el control de las instituciones regionales, lo que llevó a la destitución de Puigdemont y todo su gobierno, y a la convocatoria de elecciones, que volvieron a dar una mayoría secesionista.

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