Las potencias mundiales buscan salvar el acuerdo con Irán tras el portazo de Trump
Potencias mundiales encendieron hoy los motores de la diplomacia para intentar salvar el acuerdo nuclear con Irán tras la salida unilateral de Estados Unidos anunciada por el presidente Donald Trump, una decisión que genera alarma internacional por la posibilidad de desatar un conflicto militar o una carrera armamentista.
El anuncio de Trump de que volverá a imponer sanciones a Irán levantadas en virtud del pacto también echa por tierra años de esfuerzos diplomáticos y amplía la brecha entre su país y aliados históricos, además de amenazar con empeorar la inestabilidad de Medio Oriente y con desbaratar millonarios negocios en Irán de grandes compañías.
Pese a estos riesgos, Estados Unidos dijo hoy que planea anunciar, quizás la semana próxima, nuevas sanciones a Irán además de las que volverán a regir por su salida del pacto, aunque también buscó calmar a sus aliados al mostrarse abierto a negociar con exenciones a las penalidades a algunas empresas que negocien con Irán.
Mientras que los principales rivales regionales de Teherán, Arabia Saudita e Israel, aplaudieron la decisión de Trump de violar el acuerdo de 2015, Irán reaccionó con indignación y diputados iraníes quemaron una bandera estadounidense dentro del Parlamento, al grito de "¡Muerte a Estados Unidos"!
El presidente francés, Emmanuel Macron, y su par iraní, Hasan Rohani, acordaron hoy durante una conversación telefónica trabajar para continuar implementando el acuerdo pese a la decisión de Trump, que el mandatario europeo calificó de "error".
En Teherán, el líder supremo iraní, el ayatollah Ali Jamenei, dijo que Irán también renegará del acuerdo a menos que los tres países europeos que lo firmaron, Francia, Alemania y Reino Unido, ofrezcan "garantías sólidas" de una continuación de las relaciones comerciales.
Más temprano, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que los países que suscribieron el pacto van a respetarlo y hacer "todo lo posible" para que siga rigiendo plenamente.
Los otros signatarios, incluyendo a China, también prometieron trabajar para que el pacto se mantenga.
El gobierno chino, en un comunicado, se comprometió a mantener los "intercambios económicos y comerciales" con Irán y a "continuar dedicándose a salvaguardar e implementar el acuerdo", que también fue firmado por Rusia.
En Londres, el canciller británico, Boris Johnson, señaló que "el Reino Unido no tiene ninguna intención" de abandonar el tratado, mientras que el gobierno ruso del presidente Vladimir Putin manifestó su "profunda preocupación" por la retirada de Estados Unidos.
Borrando de un plumazo más de una década y media de esfuerzos diplomáticos de Irán, las seis mayores potencias y ex gobiernos estadounidenses, Trump pidió ayer un "acuerdo nuevo y duradero".
El mandatario afirmó que el pacto "defectuoso" era una "vergüenza" para su país ya que no impedía a Irán adquirir armas atómicas.
Sin embargo, el organismo de control nuclear de la ONU (OIEA), que está encargado de supervisar el acuerdo, dijo hoy que Teherán estaba cumpliendo con sus "compromisos nucleares".
"Irán está sujeto al régimen de verificación nuclear más estricto del mundo", dijo el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano.
Trump destacó que un acuerdo con Irán debería incluir no sólo mayores restricciones a sus actividades nucleares, sino también a su programa de misiles balísticos y a su apoyo a grupos armados islamistas de Medio Oriente.
En respuesta, Rohani advirtió que Irán podría reanudar el enriquecimiento de uranio "sin límites", aunque también dijo que discutirá su postura con los demás signatarios del entendimiento antes de anunciar una decisión.
En declaraciones que atizaron los temores a una carrera armamentista, el canciller saudita, Adel al-Jubeir, dijo hoy a la cadena de noticias CNN que el reino buscará desarrollar armas nucleares si Irán da señales de buscar también la bomba.
Irán ha negado siempre querer armas nucleares, e insiste en que su programa atómico tiene fines exclusivamente civiles.
Doblando la apuesta, Trump dijo hoy a periodistas en la Casa Blanca que habrá "consecuencias muy severas" si Irán reinicia su programa de enriquecimiento de uranio, que fue congelado por el acuerdo de 2015 a cambio de un levantamiento de sanciones.
El mandatario pronosticó que, "durante el primer par de meses", Irán se negará a negociar un nuevo pacto, pero luego acabará haciéndolo, "o si no ocurrirá algo, y esperemos que ese no sea el caso", señaló Trump.
Más tarde, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, aseguró que pronto se anunciarán nuevas sanciones contra Irán, que se sumarán a las que Estados Unidos levantó como parte del acuerdo nuclear.
"Estamos preparándonos para sumar sanciones adicionales, que podrían llegar como pronto la semana que viene", dijo Sanders.
Pero, por ahora, los países europeos están especialmente preocupados por las sanciones que se levantaron a partir de 2015, y que afectan tanto a las empresas estadounidenses como a las de terceros países.
El Departamento del Tesoro ha aplazado esas restricciones para dar tiempo a las empresas a cerrar sus negocios en Irán, pero en agosto volverá a sancionar la adquisición de deuda iraní y el comercio de oro; y en noviembre penalizará la compra de petróleo y las operaciones con el Banco Central de Irán, entre otras.
Es posible que haya "exenciones" para algunos países o empresas europeas una vez que vuelvan a aplicarse esas sanciones, aseguró hoy un funcionario estadounidense consultado por la agencia de noticias EFE.
Sin embardo, de acuerdo a las negociaciones que Estados Unidos ha liderado para eximir a sus aliados de los aranceles al acero y el aluminio, el proceso promete ser complejo.
Tampoco hay garantías claras para las empresas más poderosas, como demostró el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, al anunciar ayer que se revocarán las licencias del fabricante europeo Airbus y el estadounidense Boeing para renovar la flota de aviones comerciales de Irán.
