Alemania y Francia buscan sortear sus diferencias para "refundar" la UE
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, reafirmaron hoy su intención de "refundar" la Unión Europea (UE) luego de un esperado y postergado encuentro en Berlín en el que las posiciones conservadoras de la líder alemana chocaron de frente con el vigor reformista del mandatario galo.
La reunión bilateral cobró importancia porque ambos mandatarios viajarán de manera separada a Washington la semana que viene para reunirse a solas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El análisis que hicieron muchos medios europeos hoy es que los dos líderes querían aunar las posiciones del bloque antes de enfrentar al republicano.
Merkel dijo que tiene previsto abordar incluso los temas más difíciles con el mandatario estadounidense.
"Estamos en un momento en el que también hay diferencias", admitió Merkel aunque admitió que la alianza transatlántica "es un gran tesoro que quisiera alimentar y cultivar".
El viaje de Merkel a Washington, el segundo desde la llegada de Trump al poder, se da en medio de un conflicto por los aranceles comerciales y en medio de posturas divergentes en torno al cambio climático.
Además, llegará dos semanas después de que Estados Unidos, junto con Francia y el Reino Unido, llevaran a cabo un ataque coordinado en Siria, una jugada militar de la que Alemania prefirió quedar al margen.
Por otro lado, se espera que tanto Berlín como París intenten convencer a Trump de no dejar caer el acuerdo nuclear de 2015 con Irán, antes de que el republicano se pronuncie definitivamente sobre la cuestión en mayo próximo.
Mientras la unificación de criterios europeos fue uno de los puntos de la agenda de hoy, otro de los temas centrales que discutieron fueron las reformas que se barajan es la creación de un Fondo Monetario Europeo (FME) para mitigar las crisis financieras, junto con la creación de un presupuesto común y un ministro de Finanzas europeo.
Pero mientras París avanza impaciente, Berlín vacila ante la dificultad para llegar a un acuerdo entre los conservadores y los socialdemócratas que integran su gobierno.
La canciller alemana, no obstante, se mostró confiada en que superarán las diferencias y para el 9 de junio próximo, en una cumbre del Consejo de la Unión Europea, podrán presentar un borrador de las propuestas.
"Necesitamos un debate abierto y al final la capacidad de hacer concesiones", dijo la mandataria germana antes de iniciar la reunión en un lugar que no fue elegido al azar: el llamado Humboldt Forum, un antiguo palacio prusiano que fue bombardeado en la Segunda Guerra Mundial y ahora está siendo reconstruido, tal como la Europa que Merkel y Macron quieren refundar.
"La refundación de Europa es más que un mero proyecto de paz", aseveró Merkel y subrayó que la política de asilo, la política exterior y la unión monetaria y bancaria deben ser el eje de esas reformas.
Justamente en ese último campo radican las principales diferencias con Macron, que, tras la salida del Reino Unido de la UE, está decidido a reformular las estructuras del bloque.
"Estamos viviendo un momento de la aventura europea que es verdaderamente único", dijo el jefe de Estado francés, que consideró que los conflictos comerciales junto con los cambios tecnológicos y el climático son los principales desafíos.
"También dentro de nuestros Estados surgen dudas y visiones muy nacionalistas", alertó el mandatario, que demandó una "visión común" de los europeos.
El principal desacuerdo pasa por la creación de un FME, que al igual que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), actuaría para rescatar a los países a cambio de ajustes y evitaría el cierre de bancos a través de la unión bancaria.
Pero los conservadores del gobierno de Merkel se muestran reacios ante cualquier propuesta que suene a socialización de deuda; además, temen que la ultraderecha, que con su discurso nacionalista consiguió por primera vez ingresar al Parlamento, les vuelva a ganar la agenda.
Los socialdemócratas, en cambio, son más cercanos a la propuesta con la que se abanderó Macron, que retoma una idea del ex ministro de Finanzas germano Wolfang Schäuble, tal como recordó hoy la propia Merkel.
La creación de un presupuesto europeo con capacidad para financiarse en los mercados, así como nombrar a un ministro de Finanzas europeo, son otras de las propuestas que están sobre la mesa pero que no terminan de convencer a los socios del gobierno alemán.