Turquía: El Gobierno despide más de 2700 empleados públicos acusados de golpismo

El gobierno turco ordenó hoy, por decreto de emergencia, la destitución de 2.766 empleados públicos acusados de "golpismo" como parte de la purga masiva que inició el presidente Recep Tayyip Erdogan tras la fallida asonada del 16 de julio de 2016.
Según informó la agencia de noticias Efe, además de los más de 2.700 empelados -entre ellos militares, profesores, religiosos, catedráticos- el decreto ordena el cierre de 17 instituciones, sobre todo asociaciones estudiantiles o educativas, pero también dos periódicos locales y un centro de salud cardíaca.
En todos los casos, las destituciones se motivan por "ser miembro de una organización terrorista o de una estructura, organismo o grupo que mantiene actividades contrarias a la seguridad del Estado, o por mantener vínculos o lazos con ella".
Según el decreto, estos empleados no podrán volver a trabajar en el sector público, ni en empresas de seguridad privada, se les anulan licencias de armas o de piloto y se cancela su pasaporte.
Además, no pueden recurrir al amparo ante la Justicia.
Un segundo decreto, también publicado hoy en el Boletín oficial del Estado, distingue los uniformes para los presos, incluidos los de prisión preventiva: serán de color tostado para los que están siendo juzgados por delitos contra el orden constitucional, y grises para los demás.
"Es una iniciativa del ministerio de Justicia. No se trata que (los detenidos en prisión preventiva) vistan así desde que entren en la cárcel. Vestirán un traje único durante las sesiones del proceso", explicó Erdogan en una rueda de prensa.
"No es algo limitado a Turquía. Se practica también en Estados Unidos. Este tipo de traje único se originó en Guantánamo", dijo el presidente en el aeropuerto de Ankara antes de partir en viaje oficial a Sudán, en una gira que lo llevará también a Chad y Túnez y que concluirá el miércoles.
Según el decreto, los presos deben vestir este uniforme en el banquillo de los acusados durante su proceso.
Esta es una esperada propuesta del gobierno que pretende distinguir con uniformes a las personas a las que se juzga por golpismo.
Aunque el decreto no menciona ninguna organización concreta, la gran mayoría de las destituciones de empleados públicos fueron y son dirigidas contra supuestos simpatizantes del predicador turco exiliado, Fethullah Gülen, que hasta 2013 era aliado del gobierno y desde entonces acérrimo enemigo.
Ankara señala que la cofradía de Gülen, ampliamente representada en sectores públicos, instigó el fallido golpe de julio de 2016, algo que sus seguidores niegan.
Por eso, inició una masiva purga para "limpiar" el aparato estatal de gülenistas. Ya fueron expulsados más de 120.000 empleados y unos 20.000 docentes, que perdieron su licencia para enseñar.
Pero las medidas afectaron de forma creciente a simpatizantes de izquierda o a cualquier sospechoso de no simpatizar con el gobierno y, según denuncia la oposición, incluso a quienes lucharon durante años contra la influencia gülenista en la política.
Unas 50.000 personas están en prisión preventiva, a la espera de ser juzgados por supuestos vínculos con Gülen.