Críticas a EEUU por validar la reelección de Juan Hernández en Honduras

El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) y líderes políticos de Honduras rechazaron hoy la decisión de Estados Unidos de reconocer el triunfo y reelección del presidente conservador Juan Orlando Hernández en los comicios del mes pasado pese a las denuncias de fraude de la oposición.
Para Luis Almagro, secretario general de la OEA, la decisión del gobierno del presidente Donald Trump "desconoce los informes" de irregularidades en los comicios emitidos por su misión electoral en Honduras y "genera un antecedente peligroso de cara a un nutrido año electoral en 2018".
Los hondureños fueron a las urnas el 26 de noviembre para elegir presidente entre Hernández y el izquierdista Salvador Nasralla, cuya ventaja inicial en el escrutinio se fue evaporando a medida que avanzaba un lento y controvertido recuento.
Luego de que Nasralla denunciara fraude y sus seguidores protagonizaran violentas protestas que dejaron muertos y obligaron a imponer un estado de excepción, el Tribunal Supremo Electoral declaró ganador a Hernández el domingo pasado con el 42,95 % de los votos, contra el 41,42 % de su rival.
Tras el reconocimiento de ayer por parte de Estados Unidos de estos resultados, Nasralla anunció su retiro de la política.
Los observadores electorales de la OEA señalaron "la imposibilidad de determinar un ganador de los comicios" por el "cúmulo de irregularidades y deficiencias graves denunciadas, que seguramente han afectado al resultado electoral" y el propio Almagro propuso repetir las elecciones.
Pese a ese claro posicionamiento, países miembros de la OEA como Estados Unidos, Colombia y Canadá ya han reconocido la victoria del actual mandatario.
Almagro, que esta semana recibió en la OEA a Nasralla, dijo en un comunicado que "no emitirá comentarios sobre los reconocimientos de resultados del TSE de Honduras formulados por algunos Estados", informó la agencia de noticias EFE.
No obstante, el secretario general de la OEA dijo que "desconocer los informes de la Misión de Observación Electoral genera un antecedente peligroso de cara a un nutrido año electoral en 2018".
En Honduras, en tanto, el ex presidente Manuel Zelaya, aliado de Nasralla, criticó anoche "la inmoralidad sin límites" con que actúa Estados Unidos y dijo que respeta pero no comparte la decisión de Nasralla de dejar su partido, la Alianza de Oposición contra la Dictadura.
En una rueda de prensa, Zelaya condenó el reconocimiento de Estados Unidos en "favor de la dictadura y el robo descarado a la voluntad del pueblo, aunque no nos sorprende que el gobierno de Estados Unidos avale el fraude".
"Ya habíamos advertido públicamente a Salvador de la inmoralidad sin límites con que actúa la diplomacia del Norte, a quienes poco les ha importado bañar de sangre naciones y continentes, con tal de preservar sus intereses económicos", añadió.
El ex gobernante enfatizó que el pueblo hondureño debe "reprogramar sus movilizaciones para mantener una posición de dignidad y grandeza, diferente a la de los tradicionales políticos locales, que solo se mueven como marionetas al son que le tocan sus amos del norte".
El gobierno de Estados Unidos felicitó ayer a Hernández por su victoria en las elecciones y urgió "a un esfuerzo continuado para sanar la división política y aplicar las muy necesitadas reformas electorales".
Tras la decisión norteamericana, Nasralla anunció que quedó "fuera de escena" y que la Alianza de Oposición contra la Dictadura, que coordina Zelaya, quedaba "diluida".
No obstante, Zelaya aseguró que la Alianza "no es un contrato celebrado entre partes privadas, sino un compromiso con el pueblo de Honduras al que no podemos ni debemos renunciar hasta terminar con la injusticia que abate al pueblo hondureño y la oprobiosa dictadura que nos oprime".
Afirmó que los hondureños son "libres" y no aceptan "la posición entreguista y pusilánime de Juan Orlando Hernández", e hizo un llamamiento "firme a diversificar y perfeccionar" el método de "lucha pacífica".