Los independentistas recuperan la mayoría absoluta en una Cataluña
Los independentistas recuperaron hoy la mayoría absoluta en las inéditas elecciones de Cataluña, planteadas como un nuevo plebiscito de secesión tras la intervención de la región por parte del Ejecutivo español, pero a la vez mostraron una honda fractura, al haber obtenido más votos y escaños los "unionistas" de Ciudadanos.
La idea de que el conflicto de secesión se iba a dirimir en las urnas quedó sepultada tras los resultados, cuando el presidente catalán depuesto, Carles Puigdemont, dejó claro desde su "autoexilio" en Bruselas, que no abandona la vía rupturista.
"El Estado español ha sido derrotado. Rajoy y sus aliados han perdido", remarcó el líder secesionista, quien en su condición de "presidente legítimo" exigió la "restitución" de su gobierno y la libertad de los independentistas que están en prisión.
El caso es que Puigdemont tendría que regresar a Barcelona para ser investido otra vez como presidente, pero como está vigente la orden de detención en su contra en cuanto pise territorio español podría ser detenido y enviado a prisión.
Con una participación récord que llegó al 81,94 por ciento, Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos y abanderada del voto antinacionalista, se convirtió en la más votada, al obtener un 25,3 por ciento de los sufragios y 37 diputados, superado el 99 por ciento del escrutinio.
No obstante, su victoria "histórica" para el bloque "constitucionalista" no le alcanza para sumar una mayoría alternativa capaz de frenar al independentismo.
Al igual que ocurrió en 2015, los independentistas lograron la mayoría parlamentaria con menos de la mitad de los votos, al obtener el 47 por ciento de los apoyos.
El bloque formado por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Junts per Catalunya (JxC) y la CUP, obtuvo 70 escaños, dos más de la mayoría absoluta, fijada en 68 sillas, pero dos menos que en 2015, cuando dijeron que tenían el "mandato popular" para avanzar hacia la secesión.
De ahí que Puigdemont vuelve a insistir en la misma fórmula que lo llevó a estrellarse contra la realidad de una Cataluña que terminó intervenida, fracturada socialmente y sumida en una gran incertidumbre económica ante la huida de más de 3.000 empresas.
"La receta que Rajoy explicó a Europa que funcionaría ha fracaso. Los catalanes tenemos que decidir nuestro futuro", subrayó hoy Puigdemont, elevando la apuesta.
"Ninguna receta que quiera prescindir de los ciudadanos funcionará", añadió.
Junts per Catalunya (JxC), su partido, sorprendió al quedar en segunda posición con el 21,6 por ciento de los votos y 34 diputados, por delante de ERC, cuyo líder Oriol Junqueras obtuvo un 21,4 por ciento y 32 escaños.
Junqueras, quien se encuentra en prisión y había optado por abandonar la vía unilateral, aparece como el gran derrotado frente a Puigdemont, quien ratificó su liderazgo en el frente secesionista.
A pesar de que quedaron en quinta posición con un 4,3 por ciento de los votos, perdiendo la mitad de sus apoyos, los 4 diputados que consiguen los anticapitalistas de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) siguen siendo determinantes para la formación de un gobierno independentistas.
Las elecciones catalanas, convocadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy en el marco de su intervención en Cataluña para frustrar la secesión, sacudieron el mapa político español, al golpear con fuerza a los conservadores, que se descalabran a costa de Ciudadanos.
Rajoy sufrió una derrota que no será fácil de gestionar, ya que los comicios pueden haber roto con una lógica de confrontación con Cataluña a través de la cual el PP puede obtener rédito político en el resto de España.
La ganancia electoral es claramente para Ciudadanos, cuyo líder nacional, Albert Rivera, puede lograr un trampolín para su carrera a La Moncloa.
Los socialistas, por su parte, no lograron cumplir con las expectativas y la fuerza de izquierda Catalunya en Común Podem fracasó en su intento por romper con la lógica de bloques en la que quedó atrapada Cataluña.
El PSC (socialistas) sumó 17 escaños, sólo uno más que dos años antes, con el 13,9 por ciento de los votos, mientras Cataluña en Común Podemos, con un 7,3 por ciento obtuvo ocho escaños, 3 menos.
En las primeras elecciones desde el regreso de Pedro Sánchez a la Secretaria General de Partido Socialista (PSOE) los resultados han sido decepcionantes.
La clave de los comicios fue la movilización récord del electorado, incentivada por una estrategia de polarización que, a la luz de los resultados, hizo subir a los dos extremos opuestos.
Los expertos anticipaban que la clave estaría precisamente en que el miedo a la secesión activaría el voto "unionista", algo que sucedió, a la vista del éxito de Ciudadanos. Sin embargo, no fue suficiente y sólo ratificó que Cataluña se encuentra en un callejón sin salida.