El presidente palestino, Abbas sostiene que EEUU ya no puede mediar en el proceso de paz con Israel

El presidente palestino, Mahmud Abbas, dijo hoy que su pueblo ya no aceptará ningún rol de Estados Unidos en el proceso de paz en Medio Oriente luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reconociera a Jerusalén como capital de Israel.
Sostuvo que la decisión de Trump es un "crimen" que amenaza la paz mundial, al hablar durante la cumbre de Estambul que reúne a jefes de Estado, de gobierno y ministros de naciones islámicas y en la que se espera asuma una postura común ante Estados Unidos.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) llamó a la ONU a hacerse cargo del proceso de paz con Israel y crear un nuevo mecanismo, al argumentar que Washington, que desempeñó ese rol durante décadas, ya no es "apto" para esa tarea.
Los palestinos están comprometidos con una resolución pacífica del conflicto con Israel por la ocupación de las tierras que reclaman para su Estado, pero tras el giro de Trump, Washington, ya no es "aceptable" como un negociador imparcial, señaló Abbas.
La decisión de la semana pasada de Trump, y su orden de trasladar a Jerusalén la embajada estadounidenses en Tel Aviv, rompen con décadas de política de estado norteamericana y de garantías internacionales a los palestinos de que el status de la ciudad sagrada debe determinarse en negociaciones de paz con Israel.
Los palestinos quieren que la parte oriental de Jerusalén, o Jerusalén este, capturada por Israel en una guerra en 1967 y luego anexionada, sea capital de su futuro Estado.
"Trump (...) ha provocado a todo el mundo. Estados Unidos ha elegido perder su capacidad de mediador y se ha descalificado para participar en el proceso de paz. Ha mostrado su parcialidad", lamentó el dirigente palestino.
"Estados Unidos ya no es mediador", insistió ante la cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (COI, por sus siglas en inglés), que reúne a 57 países musulmanes, informó la agencia de noticias EFE.
Se espera que el encuentro en Estambul presente la respuesta unificada islámica más fuerte hasta el momento a la decisión de Trump, que generó extendida condena internacional y violentas protestas en Palestina y en países árabes o musulmanes.
El discurso marcó un significativo giro en el enfoque de Abbas hacia Estados Unidos, luego de años de cortejar a Washington por su rol casi exclusivo de mediador en el conflicto con Israel.
De inmediato tras el anuncio de Trump de la semana pasada, Abbas dijo que Estados Unidos se había inhabilitado a sí mismo como mediador, pero el discurso de hoy fue más duro, además de haber sido pronunciado ante una audiencia global.
El líder también reiteró que Palestina considera que ya no están en vigor los acuerdos firmados hasta ahora con Israel, como los de Oslo de 1993, que crearon la ANP, y por los cuales los palestinos no islamistas reconocieron de hecho al Estado judío.
Abbas ya había declarado hace dos años ante la ONU que los acuerdos de Oslo ya no eran vinculantes.
El presidente turco y actual presidente de la COI, Recep Tayyip Erdogan, llamó a todos los países a reconocer al Estado palestino y a Jerusalén como su capital.
En su discurso ante la cumbre, el mandatario dijo que Israel es un "Estado ocupante" y un "Estado terrorista", informó la cadena CNN.
En Jerusalén este se sitúa la Ciudad Vieja, donde se encuentran algunos de los lugares más sagrados para el judaísmo, el islam y el cristianismo.
Aunque Israel dice que toda Jerusalén es su capital "única e indivisible", la comunidad internacional no reconoce a Jerusalén este como parte de Israel, y todos los países del mundo, incluyendo a Argentina, tienen su embajada ante Israel en Tel Aviv.
Aunque la decisión de Trump no tiene ningún impacto en la vida cotidiana en la ciudad, conlleva un profundo significado simbólico y es vista por los árabes y musulmanes como un prejuzgamiento sobre una cuestión que debería decidirse en negociaciones y, más aún, un intento de imponer una solución sobre el tema a los palestinos.
El presidente iraní, Hasan Rohani; el presidente del Líbano, Michel Aoun, y el rey Abdullah II de Jordania figuraron entre los asistentes a la cumbre en Estambul.
En una reunión de emergencia celebrada en El Cairo el fin de semana pasado, los cancilleres de los países árabes exigieron a Estados Unidos revocar la decisión de Trump.