Bangladesh busca el respaldo de China para que los rohingyas retornen a Myanmar

El gobierno de Bangladesh anunció hoy, tras la visita a Dacca del ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, que buscará el "respaldo" de Beijing para que Myanmar acepte cuanto antes el regreso de los más de 600.000 rohingyas que huyeron a su país tras el estallido de violencia del pasado 25 de agosto.
"Bangladesh quiere que China presione a Myanmar para acelerar el proceso" de repatriación de los miembros de la minoría musulmana, aseguró hoy un miembro del Ministerio de Exteriores bangladesí próximo a las negociaciones con el canciller chino.
Wang cerró hoy una visita a Bangladesh donde se reunió con su par del país, Mahmood Ali, y afirmó que "como amigo, China ayudará a resolver el asunto" de los rohingyas, según precisó el Ministerio de Exteriores bangladesí en un comunicado citado por las agencias de noticias DPA y EFE.
El jefe de la diplomacia china "remarcó la importancia del continuo diálogo y consultas entre Bangladesh y Myanmar" y recordó que Bangladesh "está sufriendo las peores consecuencias del flujo de refugiados rohingyas", se explica en la nota.
"Esperamos el respaldo de China para el pronto retorno de los rohingyas con dignidad y seguridad a su patria en Myanmar", señaló la diplomacia bangladesí.
En tanto, hoy los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Suecia y Japón también llegaron a este país y se trasladaron a un campo de refugiados rohingyas para ver de primera mano las condiciones en las que se encuentran tras haber huido de la violencia en el vecino Myanmar.
El alemán Sigmar Gabriel, el japonés Taro Kono y la sueca Margot Wallstrom volaron desde la capital, Dacca, al distrito sudeste de Cox's Bazar, donde se encuentran refugiados más de 600.000 rohingyas.
En la recorrida se sumaron también la representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, y el ministro de Exteriores bangladesí, Abul Hassan Mahmood Ali.
"Lo que hemos visto es una situación catastrófica para las personas que viven aquí" dijo Gabriel, y anticipó que por "la situación dramática" donarán otros 20 millones de euros (unos 23,5 millones de dólares) para atender a los refugiados.
En su último informe de situación difundido el pasado jueves, el Grupo de Coordinación Intersectorial de la ONU cifró en 620.000 los rohingyas llegados a Bangladesh desde hace más de dos meses y medio.
La crisis de los rohingyas comenzó el pasado 25 de agosto, tras un ataque de un grupo insurgente de esta comunidad musulmana contra instalaciones policiales y militares en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una campaña represiva que aún continúa y que desde la ONu fue calificada como de "limpieza étnica de manual".
Birmania no reconoce a los rohingyas como una comunidad de ese país y los considera bangladesíes, mientras que Bangladesh, donde ya antes de esta crisis vivían unos 300.000 miembros de esta minoría, los ha tratado siempre como extranjeros.