Israel retiró las restricciones y los musulmanes volvieron a la Explanada de las Mezquitas

Israel retiró hoy todas las medidas de seguridad que instaló en la Explanada de las Mezquitas el 16 de julio, tras un atentado que causó cinco muertos, y la dirigencia palestina e islámica desconvocó las protestas en los alrededores del sitio sagrado de musulmanes y judíos.
"Las cosas han vuelto a estar como estaban antes, así que volveremos a rezar en Al Aqsa", declaró esta mañana el muftí (máxima autoridad religiosa) de Jerusalén, Mohamed Husein, al canal saudí Al Arabiya.
"Tengo que felicitar a la gente de Jerusalén por su victoria en Jerusalén y en Al Aqsa", manifestó por su parte el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, informó la agencia de noticias EFE.
En un discurso transmitido en directo desde Ramallah por TV, Abbas también llamó a los fieles a reanudar sus rezos en Al Aqsa, tras ser informado de que el comité técnico encargado de evaluar la situación concluyó que los dispositivos han sido retirados y todo "está bien".
Desde que instaló las medidas de seguridad y las restricciones, el gobierno israelí las mantuvo incluso contra la recomendación de sus propios servicios de seguridad, y la situación estalló el viernes pasado.
El viernes es el día santo para los musulmanes. Bajo las medidas de seguridad el último viernes presenció una serie de tumultos y disturbios en torno a la Explanada. La violencia de ese día costó la vida a tres israelíes y tres palestinos, y fueron arrestados centenares de manifestantes.
Los jefes religiosos musulmanes mantuvieron a primera hora de la mañana una reunión, tras el desmantelamiento esta madrugada por Israel de las estructuras metálicas, vallas y rieles de seguridad.
En el encuentro los dirigentes religiosos decidieron finalizar la protesta y llamar a los fieles a rezar en Al Aqsa esta tarde, tras once días de instar a los fieles a orar fuera del recinto en señal de protesta.
Israel impuso las estrictas medidas y restricciones de acceso a la Explanada después del atentado del pasado día 14, en el que tres árabes israelíes salieron armados del recinto y mataron a dos policías de frontera árabes druso-israelíes antes de ser abatidos y muertos.
Vallas, detectores de metales y cámaras fueron retirados hoy.
Desde entonces, miles de palestinos musulmanes rezaron en los aledaños en protestas que en varias ocasiones se tornaron violentas y en las que han muerto cuatro palestinos y más de quinientos han resultado heridos.
Además, el pasado viernes un palestino mató a puñaladas a tres miembros de una familia israelí en el asentamiento ilegal judío de Halamish, en el norte de Cisjordania, y aseguró haberlo hecho "en defensa de Al Aqsa".
La Explanada de las Mezquitas, situada en territorio palestino ocupado y bajo administración jordana, es sagrada tanto para musulmanes como para judíos, pero está reservada para el rezo de los primeros por un statu quo que se mantiene desde hace más de 150 años.
En 1967, Israel ocupó Cisjordania y la franja de Gaza, y posteriormente anexó en forma unilateral Jerusalén Este. Desde entonces, Tel Aviv controla la seguridad en el lugar, pero la instalación de las medidas de seguridad llevó a los palestinos a sospechar que la intención final era modificar el status en la Explanada.