Sospechan de lavado de dinero en la ola de compras de propiedades en San Pablo desde paraísos fiscales
Más de 200 empresas radicadas en paraísos fiscales y sospechadas de lavado de dinero compraron 3.452 departamentos y oficinas de lujo en la ciudad de San Pablo, la más grande de Brasil, por el orden de los 2.750 millones de dólares, alertó un informe divulgado hoy por la organización no gubernamental Transparencia Internacional (TI).
Las propiedades están ubicadas en las zonas más caras de San Pablo y fueron adquiridas oficialmente por 235 empresas de paraísos fiscales de Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Uruguay, Suiza, Bahamas, Panamá y algunos municipios de Estados Unidos que otorgan este tipo de ventajas al flujo de dinero.
"No estamos acusando a nadie, ya que no es ilegal tener una offshore, pero es una cuestión de alerta; existe un riesgo de que el sector inmobilario de alto nivel esté siendo utilizado para lavar dinero; hay que reducir estos incentivos a la corrupción, ya que es muy fácil abrir una offshore y controlar una empresa brasileña mediante una offshore", dijo Fabiano Angélico, de TI en Brasil, al presentar el informe.
Los datos son oficiales y públicos, registrados en el municipalidad de San Pablo, cuyo alcalde, Joao Doria, apareció en el escándalo de los Panamá Papers por haber utilizado al estudio Mossack Fonseca, de Panamá, para adquirir mediante una offshore una propiedad en Florida, Estados Unidos, con la cual redujo el pago de tributos para la adquisición.
El estudio de TI cita como ejemplos el escándalo investigado en la operación Lava Jato, en el que acusados y condenados por corrupción utilizaron paraísos fiscales para manipular flujos de dinero de procedencia ilegal.
Es el caso de Eduardo Cunha, detenido ex presidente de la Cámara de Diputados acusado de tener cuatro cuentas en Suiza en las que supuestamente depositó dinero obtenido en sobornos por intermediar un contrato de Petrobras en África.
El caso más reciente fue revelado ayer por el diario Folha de Sao Paulo, que indica que Pedro Novis, ex ejecutivo de la constructora Odebrecht, firmó un acuerdo de delación premiada en el que reconoció que le pagó en una cuenta suiza dos millones de euros, supuestamente para una campaña electoral, al senador José Serra, ex candidato presidencial y ex canciller, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) aliado del presidente Michel Temer.
Odebrecht había abierto en paraísos fiscales cuentas para abastecer pagos ilegales, entre ellos el de Joao Santana, el publicista de las campañas del Partido de los Trabajadores (PT).